INVOCANDO LA COSECHA

SUCOT - 5777

downloadLa festividad de Sucot se distingue por el instructivo de que debemos estar embriagados por la alegría de acuerdo con el texto bíblico: vahayita aj saméaj, “y estarás substancialmente alegre”. El regocijo debe envolvernos porque Sucot celebra la última cosecha antes del invierno en los países del hemisferio norte, al cual pertenece Israel. El júbilo es manifiesto cuando los graneros están llenos del producto de la tierra.

Una de las celebraciones de esta festividad se denomina Simjat Beit Hashoevá, “festividad de la extracción del agua”, que según el Talmud se celebraba con un gusto incomparable, por encima de otros. Para una economía agrícola, la que regía a la sociedad en los tiempos bíblicos, uno de los elementos básicos es contar con una fuente de agua confiable y abundante. En los tiempos actuales, no obstante los avances tecnológicos, el agua dulce que se requiere para la agricultura y otras necesidades de la sociedad, cobra cada vez mayor importancia y se ha convertido en uno de los bienes escasos e imprescindibles para la sobrevivencia de la especie humana. La festividad de Sucot se celebra comenzando con en el día 15 del mes de Tishrei, mes durante el cual se celebran Rosh HaShaná y Yom Kipur, días que se caracterizan por su solemnidad. La contraposición del Yom Hadín, Día del Juicio, nomenclatura adicional de Rosh HaShaná y Yom Kipur, Día del Perdón con una festividad que celebra el regocijo y la alegría, implica que la festividad de Sucot también posee elementos de solemnidad, que están relacionados con las otras conmemoraciones del mes. En efecto, la tradición enseña que durante esta celebración culmina el proceso del juicio que se inició en Rosh HaShaná. Más aún, el agua también es juzgada en Sucot. Aparentemente hay una relación entre el juicio de la persona y el juicio del agua, porque el agua es considerada como “vida”: tanto el mundo animal como el humano dependen de este elemento para su subsistencia.

La idea del juicio está claramente expresada en las Hoshanot que se recitan en el día de Sucot denominado Hoshaná Rabá, oraciones en las cuales se invoca la vida y la abundancia del agua que es indispensable para la existencia humana.

Dado que forma parte de los Shalosh Regalim, las tres festividades anuales relacionadas con el éxodo de Egipto y que tienen un significado conexo con la agricultura, Sucot sirve como un puente con los Yamim Noraim: Rosh HaShaná y Yom Kipur. La dualidad de significado de Sucot se refleja en el doble número de sacrificios que ordena la Torá para esta festividad. La tradición relaciona estos sacrificios, que suman setenta, con la antigua noción acerca de la existencia de setenta naciones en el mundo. A través de estas ofrendas que representan a todos los pueblos, Sucot adquiere un significado universal, al igual que Rosh HaShaná, el día del juicio para todos los seres humanos.

El regocijo de Sucot es una consecuencia de la teshuvá y la introspección de los Yamim Noraim. Habiendo purificado el alma a través del llamado del Shofar al recogimiento en Rosh HaShaná, con la práctica del ayuno y la recitación de las plegarias de Yom Kipur para la obtención del perdón divino, el individuo siente ahora una satisfacción mística y una paz interior, producto de la cercanía a Dios que es indispensable para la obtención del perdón.

Al mismo tiempo, la celebración del “agua” es el reconocimiento de que en el judaísmo no se establece una dicotomía entre lo celestial y lo terrenal. En el mes del Yom Hadín, y los días en los cuales se determina el destino espiritual de la Humanidad, también se presta atención al agua, que simboliza a los elementos esenciales, indispensables para la supervivencia. Un chance adicional para la teshuvá

El temor por el veredicto de los Yamim Noraim se debe a que, según la tradición, durante los Yamim Noraim hay tres libros delante del Creador en los cuales se inscribirá a los malvados, a quienes están en el medio y a los justos, respectivamente.

Mientras que en Rosh HaShaná se inscribe el nombre de la persona en el Séfer HaJayim: “Libro de la Vida”, este hecho es recién confirmado, a través de un sello, en Yom Kipur. Por ello en Rosh HaShaná se implora por Kotvenu, inscríbenos, y en Yom Kipur por Jotmenu, séllanos. El Zohar afirma que en realidad existe una oportunidad adicional para el arrepentimiento en Hoshaná Rabá y por ello el veredicto final se promulga en Sheminí Atséret, el último día de Sucot (en la Diáspora, Sheminí Atséret se celebra durante dos días y el segundo día se denomina Simjat Torá. En Israel, sólo se celebra Sheminí Atséret y en ese día se concluye la lectura anual de la Torá con los capítulos de Vezot HaBerajá y de inmediato se proceder a leer el primer capítulo de Bereshit para señalar que el estudio de la Torá no tiene fin). Yosef Tavori, del Departamento de Talmud de la Universidad Bar Ilan, señala que existen majzorim que traen una versión diferente de la plegaria Unetané Tókef: “en Rosh HaShaná se realiza el juicio, en Yom Kipur éste es escrito y en Hoshaná Rabá es sellado”.

Según el Midrash, la celebración de Sheminí Atséret responde a la nostalgia que Dios siente por el pueblo hebreo, congregado durante los Yamim Noraim. Kashé alai peridatejem, “me cuesta separarme de ustedes”, asevera Dios, y nos invita a permanecer un día adicional en Su cercanía. De acuerdo con lo antedicho, la razón por la cual Dios desea nuestra proximidad un día adicional es su intención de darnos una última oportunidad para el arrepentimiento y la teshuvá, que permitan la inscripción definitiva en el Libro de la Vida.

La proximidad de tales festividades que se realizan durante el mes de Tishrei también sugiere una relación que no es casual. Incluso para invitar a la reflexión, condición indispensable para la teshuvá, el Salmo LeDavid HaShem orí veyishí que se empieza a recitar durante el mes de Elul, mes que precede a Tishrei, se recita hasta la conclusión de Sheminí Atséret, hecho que apunta a una relación entre las festividades.

Por ello, en Hoshaná Rabá, el jazán que dirige los rezos y muchos feligreses visten de blanco, al igual que en Yom Kipur, y se incluye una versión de los rezos idénticos a ese día.

Una razón adicional para la Simjá, la alegría que debe caracterizar la festividad de Sucot, sirve para crear un ambiente de optimismo en la comunidad: la confianza personal de haber sido inscrito en el Libro de la Vida. Se festeja con regocijo, con la recitación de Halel completo todos los días, con Hoshanot que son plegarias que destacan nuestra dependencia de Dios en todos los aspectos de la vida, señalando, en especial, que la productividad de la naturaleza depende de Él. Este explícito reconocimiento de la Providencia Divina puede ser considerado una razón adicional para un veredicto celestial favorable.

El número 7 desempeña un papel importante en el judaísmo empezando con Bereshit, donde encontramos al día sagrado Shabat, el séptimo día, como la culminación de la creación. Cuando una persona se encuentra en un estado de tumá, impureza ritual, tiene que esperar siete días para poder incorporarse nuevamente a la comunidad. La festividad de Pesaj tiene una duración de siete días y se hace un  conteo de siete semanas, a partir de esta festividad, para la celebración de Shavuot. Al mismo tiempo se debe notar que el número ocho también desempeña un papel importante.

En ciertas ocasiones determina la conclusión de una etapa. El período de tumá exige el ofrecimiento del korbán, sacrificio, en el octavo día. El berit milá de un varón es practicado al octavo día y Sheminí Atséret es el octavo día de Sucot que, según la opinión de muchos, es en realidad un día aparte de Sucot, una festividad independiente. Como si Sheminí Atséret fuese el día de redención, que señala la conclusión de un período anterior, que en nuestro caso sería el “Juicio” de los seres humanos que se inicia en Rosh HaShaná. la muerte de Moshé

Los últimos ocho versículos de la Torá cuentan el proceso de la muerte de Moshé. “Y lo enterró en la depresión de la tie´rra de Moav, frente a Beit P’or y hasta este día nadie sabe el lugar de su sepultura”, reza el texto bíblico. ¿Quién enterró a Moshé? Aparentemente, Dios se encargó de la sepultura y la falta de mención del lugar específico de su entierro probablemente pretendía evitar que este sitio se convirtiera en un lugar de veneración. Porque no es la figura de Moshé lo que debe ser recordado por encima de todo, sino la enseñanza que dejó, el contenido de la Torá que le fue comunicado directamente por Dios. Por ello, el texto de la Torá tiene mayor santidad que los restantes libros del Tanaj.

Moshé transcribió lo que Dios –con quien habló Panim el Panim, “cara a cara”– le dictó.

Aunque hay quienes opinan que el mismo Moshé, inspirado por Dios, escribió las últimas líneas de la Torá que describen su muerte y entierro, de acuerdo con el Talmud los últimos versículos fueron escritos por Yehoshua, el sucesor de Moshé en el liderazgo del pueblo. Yehoshua escribió el libro del Tanaj que porta su nombre y los últimos ocho versículos de la Torá, así lo afirma el Talmud en dos ocasiones.

Por ello, estos versículos no tienen la misma categoría que el resto del texto de la Torá. Forman una unidad aparte que debe ser leída completa, no se puede dividir la lectura entre varias personas.

El Talmud también menciona que Yajid Koré, el individuo puede leer estos versículos sin que sea necesaria la presencia de un Minyán, de acuerdo con Rambam. Esta norma sirve para diferenciar su grado de santidad con respecto al resto de la Torá. Tal vez estos versículos corresponden a la transición hacia la época de Yehoshua que iniciará la conquista de la Tierra Prometida, lugar donde se podrán cumplir a cabalidad todos los preceptos contenidos en la Torá.

Así se da por concluido el período de Moshé para dar inicio a una nueva etapa en la historia del pueblo judío.

 

To all, to all my friends:

Rosh Hashanah 5777

To all, to all my friends:

Don’t cry because of mistakes made, you can always undo.
Rejoice in the good you did, multiply it.

Dont cry for missed opportunities.
Rejoice in new challenges.

Cry for the murdered without cause, it happens daily.
Let your protest be heard against injustice.

Rejoice with your family, feel the warmth it radiates.
Appreciate your friends, they are irreplaceable.

Reflect and study, you have unused resources.
Love, appreciate, help, share, become involved.

Promote understanding and peace.
Even in places where there is no apparent conflict.

Dont delve too much in your personal wellbeing.
You find happiness in doing for others.

Shanah tovah 5777
Rabbi Pynchas Brener

A mis amigos todos

En vísperas de Rosh Hashana

A mis amigos, todos:

No llores por errores, puedes corregirlos.
Alégrate por aciertos, multiplícalos.

No llores por oportunidades perdidas.
Alégrate porque vendrán nuevos retos.

Llora por los asesinados sin razón, ocurre a diario.
Eleva tu voz de protesta por la injusticia.

Alégrate por tu familia, aprecia el calor que irradia.
Aprecia tus amistades, no son reemplazables.

Reflexiona y estudia, tienes reservas que no utilizas.
Ama, aprecia, ayuda, comparte, involúcrate.

Promueve entendimiento y paz.
Incluso en lugares donde no hay conflicto aparente.

No pienses tanto en tu bienestar personal.
Encontrarás felicidad al hacer por otros.

Shaná tová 5777
Rabino Pynchas Brener

SHIMON PERES z’l

English

1529733_1280x720A great human being and Zionist leader left his earthly abode last night, September 27, the 25th of Elul in the Jewish Calendar, the anniversary of the creation of the Universe according to Jewish tradition, and Shimon Peres was a universalist, he belonged to mankind. If it had been decreed in the heavens last Rosh HaShanah that he die that year, he was given the longest extension until a few hours before the onset of Rosh HaShanah 5777.

While others observed and saw with their eyes, Peres perceived with his heart and intellect, because he had vision. Had he lived millenia ago, his name would surely have been included among the first visionaries, the Prophets of Israel.

Some of his original ideas did not have an echo among the leaders of the region. He spoke about the State of Israel becoming the locomotive of the Middle East, with sufficient energy to pull the entire region toward futher progress and development. But for this to happen, peace in the region was indispensable, and that was not to occur in his lifetime. However, the world at large did recognize his conviction by honoring him with the Nobel Peace Prize.

Peres attained the highest political poisitions in Israel, including that of President and Prime Minister, eventhough he had difficulty in obtaining sufficient votes in an election. You see, Peres was not a populist, he was a pragmatist, but every day affairs were not in the front burner of Peres’ personality.

He was the main architect, or certainly one of the builders of the Dimona complex, a nuclear center that the State of Israel does not openly confirm, but that has, nevertheless, served as a deterrent against any irresponsible adventure by Israel’s neighbors.

Years ago, Peres visited our community in Caracas and I had the privilege of serving as his interpreter. I translated into Spanish several of his speeches. This fact permitted me to be closer to him and appreciate his vast knowledge and keen intellect.

A couple of years ago, a group from Televen, led by Omar Camero traveled to Israel and its many activities included an interview with Shimon Peres. The interviewer was Carlos Croes, but once again I served as an interpreter. This program was later on televized a couple of times in Caracas.

The closenes to Shimon Peres on these occasions permitted me to value even more his gifts and some of his opinions have accompanied me since. In fact, Peres had a way of phrasing an issue that converted his words in a ready headline.

I repeat only one such gem. The State of Israel, he was fond of saying is rich in History but poor in Geography. We are ready to share some of our History, but when Geography is demanded of us, we cannot respond in the manner our neighbors would want us to do. The fact is that Israel cannot grow horizontally, that means it must grow vertically, where only the sky is the limit. Israel must grow in the sciences, in technology. And above all, Israel must develop socially and spiritually. It must look to the heavens, it must look El Al, as the name of its airline suggests, so that it may fulfill its role as Or laGoyim, “a light unto the nations” as its tradition indicates.

May we remember the example he showed by a materially modest life, that was accompanied by a rich intellectual and spiritual conduct, a model for future generations.

Tehe zichro Baruch, his memory is surely a blessing for the Jewish people and for mankind.

En memoria de Shimón Peres

Un Israeli universal

screen-shot-2016-09-28-at-10-32-16-pmUn gran humanista y líder sionista del último siglo abandonó su hábitat terrenal ayer en la noche 27 de Setiembre, fecha que corresponde con el 25 de Elul, aniversario de la creación del mundo de acuerdo a la tradición judía. Si en los cielos, en Rosh HaShaná 5776 fue decretado su fallecimiento, se le otorgó el máximo hasta la misma víspera de este próximo Rosh HaShaná 5777.

Mientras otros observaban y veían con sus ojos, Peres percibía con el corazón y el intelecto porque tenía no solo óptica, Peres tenía visión. Si hubiera vivido unos milenios antes, su nombre probablemente estaría incluido en el listado de los profetas de Israel.

Algunos de los conceptos que profesaba y enunciaba, no tenían eco en las mentes de los líderes de la región. Habló del Estado de Israel como una locomotora para el Medio Oriente que podría arrastrar hacia el progreso a muchos otros países. Pero para ello era indispensable la paz con los vecinos de Israel, quienes, a su vez, se negaban a concretarlo. El mundo reconoció esa característica fundamental de su personalidad de lucha por la paz en todos los ámbitos, y le otorgó el Premio Nobel de la Paz.

Ocupó los cargos políticos de mayor relevancia en Israel incluyendo ser Presidente y Primer Ministro, aunque le era difícil ganar una elección popular, porque nunca fue un populista, aunque pragmático, lo cotidiano no ocupaba el primer lugar en el geist de Peres.

Fue el arquitecto principal, o una de las personas que participó de manera decisiva en la construcción de Dimona, centro nuclear cuyas características Israel no admite públicamente, pero que ha servido como freno seguro para cualquier aventura descabellada por parte de los vecinos del Estado de Israel.

Años atrás visitó nuestra comunidad en Caracas y tuve el privilegio de traducir muchas de sus intervenciones, hecho que me permitió conocer un tanto más de cerca a este extraordinario hijo de nuestro pueblo, que más que cualquier otro, tuvo también una proyección internacional. 

Hace un par de años un grupo de Televen encabezado por don Omar Camero hizo un viaje a Israel que incluyó una entrevista que Carlos Croes hiciera a Shimon Peres y que luego fue transmitida un par de veces por ese canal en Caracas. Esta vez también serví de intérprete y por ello recuerdo mejor algunas de las ideas que transmitió en esa y otras oportunidades.

Destaco tan solo una: el Estado de Israel solía decir, es muy rico en Historia pero pobre en Geografía. Podríamos compartir algo de Historia con nuestros vecinos, pero en el caso de Geografía es poco lo que podemos ofrecer. Por ello, debido a la escacés de kilómetros cuadrados, Israel no tiene la posibilidad de crecer horizontalmente. Israel tiene que crecer hacia arriba, donde no hay límite. Clara referencia para que Israel destaque en las ciencias, en la tecnología de avanzada y sobre todo para que su sociedad se centre más en el espíritu, que mire hacia arriba, hacia El Al como el nombre de su línea aérea. Y así podrá ser Or laGoyim, un faro para el resto de la humanidad.

Paz a sus restos, inmortalidad a su espíritu y al ejemplo que dio con su vida. Tehé zijró Baruj

LA HORA DE LA SIEMBRA

Parashá - NITSAVIM

Sin descartar su desengaño personal por no poder conducir al pueblo hebreo en el proceso de la conquista de la Tierra Prometida, Moisés estaba preocupado por la posible influencia negativa que ejercerían los pobladores de Canaán a través de su culto idólatra. Por ello adelantó una serie de instructivos, cuyo objetivo era señalar que la tierra responde directamente al comportamiento humano. La cosecha no dependía de ningún tótem o ídolo a quien debía ofrecérsele ofrendas o sobornos. Mientras que el hombre ara y siembra, cuida y riega, en última instancia quien induce a la tierra para que brinde su fruto es únicamente Dios. En reconocimiento de este hecho instruyó que se hiciera la ofrenda de los primeros frutos para el Kohén, durante una ceremonia en la cual el agricultor tenía que reconocer que no sólo el producto de la tierra sino el desenvolvimiento de los hechos históricos responden a la voluntad de Dios. ¿Acaso Dios no los había liberado de la esclavitud egipcia? Al escuchar el gemido de su dolor, rompió las cadenas de su servidumbre.

La entrega de los primeros frutos, Bikurim, debe ser un momento de Simjá, alegría espiritual que se produce cuando se comparte con el Leví a quien no se le asignaría una porción durante el reparto de las tierras, y el extranjero, que tampoco podía poseer la tierra, ya que ésta sería dividida para siempre entre las tribus después de la conquista. La enseñanza es clara: no se puede tener Simjá auténtica mientras el vecino padece de hambre. Se alcanza el estado de Simjá solamente cuando se comparte con el menos afortunado. Aunque el pueblo hebreo recibió la Tierra de Israel por decisión divina, virishtá veyashavta ba: para heredarla, tenía que habitarla. El pueblo hebreo estaba entrando en una segunda etapa de su historia nacional. Tanto durante el éxodo de Egipto como en la revelación en el monte Sinaí, el pueblo había tenido un rol pasivo. La promesa había sido HaShem yilajem lajem veatem tajarishún: Dios librará la batalla mientras ustedes permanecen en silencio. Ahora los acontecimientos tomaban otro rumbo: el pueblo tenía que “hacer” para heredar la tierra, tenía que tomar posesión de ella y defenderla de sus posibles enemigos.

Estas apreciaciones tuvieron eco en los albores del sionismo político de principios del siglo pasado. Mientras que la corriente central del movimiento sionista se preocupó por la adquisición de tierras mediante una negociación con los emires y potentados árabes, así como los grandes terratenientes que habían abandonado las tierras y que no habían visto ningún arado pasando sobre su superficie durante siglos, el movimiento sionista revisionista liderado por Zeev Jabotinsky proponía que la tierra tenía que ser habitada y defendida. Los títulos de posesión de nada servirían, el factor determinante sería el jaluts que estuviera “viviendo” sobre los terrenos adquiridos.

La Tierra Prometida no tenía solamente una ubicación geográfica específica. Israel tenía coordenadas espirituales con características sociales de avanzada. La décima parte del producto nacional tenía que ser aportada anualmente para el sustento de la tribu de Leví y los pobres que siempre existen en la sociedad. Si sumamos el diezmo que tenía que recogerse durante las festividades de Shavuot, Sucot y Pesaj, el aporte llegaba a sumar veinte por ciento. La viuda, el huérfano y el extranjero también tenían que gozar de la abundancia de la tierra, y solamente entonces habría Simjá. Et HaShem heemarta, el pueblo hebreo había escogido a Dios, hecho que se traducía en Laléjet biderajav, transitar por Su camino, Lishmor jukav umitsvotav umishpatav, cuidar Sus ordenanzas (incluso cuando no las comprendemos), sus instructivos y dictámenes. Por otro lado, VaHaShem heemirjá: Dios te apartará para Él, para ser su pueblo escogido y convertirte en Am Kadosh LaShem, un pueblo consagrado para Dios.

Está claro que la escogencia del pueblo judío está condicionada por su comportamiento. El cumplimiento cabal de las mitsvot conduce a la escogencia de Dios. He aquí el secreto para todos los pueblos: para lograr el acercamiento a Dios y ser “escogido” por Él, se debe conducir una vida regida por el sentimiento de solidaridad con la viuda y el huérfano y todos los desplazados por la sociedad.

IS A GOOD YEAR ENOUGH

Rabbi Pynchas Brener

This is the time of year when many mail boxes begin to be inundated by good wishes from friends and relatives. As of late, it is more likely that the inbox of our email will be bombarded with creative designs to wish us a Shanah Tovah.

Personally, I have a slight aversion to the mass mailings, though I understand that limits of time makes sending a personal greeting difficult, if not impossible for some people to do so. Therefore, even though I feel that more effort should have been invested in sending a personalized message , since they are good wishes, why not be grateful. And I answer with a personal note.

Why dont we wish a great year, or a huge year, an adjective that has become politically correct. Why don’t we wish for a successful year, or just a ‘very good’ year. It takes the same effort when writing an email. Shall we start then a contest about who can invent the most cosmic good wish.

Yet, I remember from my Caracas days, a survivor who was want to say: “Ich vill nit besser, ich vill gutt”, “I don’t want better, I want good”. I remember it, because it made an impression on me: “be satisfied with the goodness you have received” because if you want better, all the time, you will never be happy and content.

After all, this is the language of the Torah in Bereshit: “vayar Elokim ki tov”, “and God saw it was good”. Could not God have made a better world? Why only good? Then again, is God comparable to a human artist, who takes several steps back after finishing a work of art, and says to himself: “it is pretty good”. Did Got not know before hand how His work will turn out?

I particularly like a Hassidic interpretation that explains that by a stretch of the imagination, “vayar” can also mean: “He showed, He made visible”. Some astronomers and pysicists posit the possibility of other ‘universes’ that exist in different dimensions we cannot perceive. We know that our vision is limited in the spectrum, some animals have audition that surpasses human abilities. Why not a universe that we humans cannot perceive with our senses?

The above means that God decided to make the universe visible to us. Why? “Ki tov”. Not because the universe, His creation is good. “Ki Tov” means because He, God is good, and He made the universe visible as a manifestation of His goodness. That means that “tov”, “good” means sharing. God made the universe visible because He wanted to share it with us.

Maybe that is the reason that God made a vertical section of the first man Adam (and the Torah calls both man and woman ‘Adam’) so that a human should have the possibility of “sharing” with another human being.

When the Torah affirms: “lo tov heyot haadam levado, eeseh lo ezer kenegdo”, the meaning may be: “if a human being does not have a partner, he will not have “tov”, because “good” means an opportunity for “sharing”. That is the basis of marriage and of human relations, in general.

Now, if you will argue that at the end of the sixth day of Creation God exclaims: “Vayar Elokim et kol asher asa vehine ‘tov meod’”, it is “very good”. Bear in mind the comment of our Rabbis who say “tov meod” comes to include the appearance of the yetser harah, the evil inclination. A very present feature in all men. Maybe, after all, “good” is still good enough.

There are too many mitzvoth in the Torah to ennumerate that recquire sharing. I am reminded of the question the future Kotsker Rebbe, when yet a young boy, asked his teacher: When our ancestors were in the dessert everyone had all their material needs satisfied in food and clothing. In such a scenario, how did they practise tsedakah, no one was in need!

Don’t we teach our toddlers to share, to consider other people. I remember when our two older boys were 2 and 3 years, respectively, my mother in law of blessed memory, offered to take care of the children for a week to enable for us a Miami vacation. When we told our older boy that we were going for a few days to Miami, his reply was: “It is ‘my ami’”, and insisted on it. He did not realize that Miami was the name of a city. He separated the word into 2 parts: ‘my and ami’. Our Rabbis say that when we are born we usually have our fists clenched because we want to keep everything. But we leave this world with open hands, to show we cannot take anything physical with us, only “maasim tovim”, “good deeds” accompany us in the hereafter.

So that our Rosh Hashanah wish of “Shanah tovah” has a dual meaning: ‘a good year’, but also a “year of sharing”, of relating positively to other human beings, of caring for your neighbours. How “good” is the mitsvah: “veahavtah lereacha kamochah”, a mitsvah that Rabbi Akiva thought was the “Klal Gadol baTorah”, the great principle of the Torah because in order to fulfill the mitsvah you need a recipient of your love. It is about relationship between 2 human beings.

Share with others the Torah you have learned, share your wealth with the needy, share your love with your dear ones. Then you will you have a “good year”, a year of sharing, and merit to be inscribed in the Book of Life, so that you can continue to share in 5777 as well.