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	<title>Rabino Pynchas BrenerTorá &#8211; Rabino Pynchas Brener</title>
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	<description>Conectándote al Judaismo</description>
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		<title>¿Por qué leer de nuevo la Torá?</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Nov 2020 22:29:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bereshit]]></category>
		<category><![CDATA[Najmánides]]></category>
		<category><![CDATA[Torá]]></category>
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				<description><![CDATA[Cada año volvemos a leer los cinco libros de la Torá. Por qué volver a leerlo por siglos, año tras año? Parte de esa explicación la comparto en este video. Muchas gracias por escuchar y leer mis publicaciones. Compartan con amigos y familiares. Comenten, pues disfruto mucho de leer sus ideas. Recuerden visitar www.pynchasbrener.com para [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<a href="https://www.pynchasbrener.com/por-que-leer-de-nuevo-la-tora/"></a><p>Cada año volvemos a leer los cinco libros de la Torá. Por qué volver a leerlo por siglos, año tras año? Parte de esa explicación la comparto en este video. Muchas gracias por escuchar y leer mis publicaciones. Compartan con amigos y familiares. Comenten, pues disfruto mucho de leer sus ideas. Recuerden visitar www.pynchasbrener.com para encontrar todo lo que he producido en estos 8 años. La empresa productora que me apoya es www.bestshotproduction.com</p>
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<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

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		<title>Cumplir y luego entender</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Feb 2019 19:53:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Torá]]></category>
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				<description><![CDATA[Así hicimos al recibir la Santa Torá de manos de Dios. Prueba]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Así hicimos al recibir la Santa Torá de manos de Dios</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/cumplir-y-luego-entender/"></a><p><iframe width="760" height="428" src="https://www.youtube.com/embed/LZ1F9Ljlsbk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

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		<title>CÓMO ESCOGER UNA FILOSOFÍA PARA LA VIDA</title>
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		<pubDate>Wed, 23 Nov 2016 14:36:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[JAYEI SARÁ]]></category>
		<category><![CDATA[Parasha]]></category>
		<category><![CDATA[Parashá de la semana]]></category>
		<category><![CDATA[Torá]]></category>
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				<description><![CDATA[Parashá JAYEI SARÁ. El estudio de la vida y de las características individuales de los patriarcas es fundamental para comprender las bases del judaísmo. La historia del judaísmo empieza con Avraham y continúa con sus descendientes incluyendo el momento cuando empieza la construcción de la nación con el éxodo de Egipto. El judaísmo hace su aparición en el escenario con el [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Parashá JAYEI SARÁ</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/como-escoger-una-filosofia-para-la-vida/"></a><p class="p1"><span class="s1">El estudio de la vida y de las características individuales de los </span><span class="s1">patriarcas es fundamental para comprender las bases del judaísmo.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La historia del judaísmo empieza con Avraham y continúa </span><span class="s1">con sus descendientes incluyendo el momento cuando </span><span class="s1">empieza la construcción de la nación con el éxodo de Egipto.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El judaísmo hace su aparición en el escenario con el llamado </span><span class="s1">de Dios a Avraham, Lej lejá: vete del hogar de tus padres a una </span><span class="s1">tierra que te indicaré y paulatinamente se descubren cuáles </span><span class="s1">son los elementos que distinguen a esta nueva filosofía de la </span><span class="s1">vida con el potencial de convertirse en una teología.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Nuestros capítulos informan acerca de la muerte de </span><span class="s1">Sará, la primera matriarca. La ausencia de detalles de su deceso </span><span class="s1">es complementada por la Torá Oral, con el Midrash que </span><span class="s1">revela que Sará murió al escuchar que su único hijo Yitsjak </span><span class="s1">sería sacrificado como una ofrenda a Dios, en una difícilmente </span><span class="s1">entendible demostración de un amor ilimitado por </span><span class="s1">Dios. ¿Cuál fue la reacción de Avraham? ¿Acaso se sintió </span><span class="s1">culpable de la muerte de su esposa y como consecuencia de </span><span class="s1">ella entró en un estado de depresión aguda? Avraham llora </span><span class="s1">por su mujer y reflexiona acerca de sus virtudes y luego </span><span class="s1">enfrenta la realidad: se debe buscar un lugar apropiado para </span><span class="s1">enterrar a Sará. Avraham adquiere un amplio terreno donde </span><span class="s1">reposarán los restos mortales de los patriarcas y según una </span><span class="s1">antigua tradición, allí también se encuentran enterrados </span><span class="s1">Adam y Javá. Mearat Hamajpelá, es el nombre del lugar, el </span><span class="s1">mausoleo de los patriarcas, ubicado en la ciudad de Jevrón y </span><span class="s1">motivo de disputa actual entre Israel y los palestinos.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La muerte de Sará podía haber provocado una reacción </span><span class="s1">de ascetismo, según observa el profesor Dov Schwartz. Existen costumbres primitivas según las cuales los sobrevivientes </span><span class="s1">laceran sus cuerpos ante la muerte de un deudo.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Una visión ascética implica probablemente la negación </span><span class="s1">de la vida familiar y comunal, porque la concentración sobre </span><span class="s1">la deidad debe ser total. Tal vez el sacerdocio cristiano, </span><span class="s1">que exige el celibato, comparte esa noción. Es un comportamiento </span><span class="s1">que niega el valor del mundo material para entronar </span><span class="s1">el universo espiritual como alternativa única.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La idea bíblica del nazir, la persona que promete abstenerse </span><span class="s1">de ciertos placeres como el consumo del producto de </span><span class="s1">la vid, evadir el contacto con un muerto y no cortarse el pelo, </span><span class="s1">apunta hacia una vida de privación material y una dedicación </span><span class="s1">exclusiva hacia lo celestial.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Hay quienes señalan acertadamente que la Torá exige un </span><span class="s1">sacrificio al término del período de nezirut, señalando de </span><span class="s1">esta manera que el nazir no debe considerarse como un </span><span class="s1">héroe espiritual, una condición óptima para el judío. A diferencia </span><span class="s1">de Shimshón quien permaneció toda su vida bajo el </span><span class="s1">signo de nezirut, el Talmud postula que, cuando no se especifica, </span><span class="s1">el período de nezirut tiene la duración de un mes. O </span><span class="s1">sea que, de acuerdo al Talmud, ser nazir debe ser una elección </span><span class="s1">pasajera.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Avraham no opta por convertir a Sará en un ícono, llora </span><span class="s1">por ella, pero también la entierra; no la olvida, pero tampoco </span><span class="s1">la venera. La muerte de su esposa no implica el fin de </span><span class="s1">su historia familiar. Ahora tiene que dedicarse a Yitsjak, a la </span><span class="s1">búsqueda de una esposa apropiada para su hijo, tiene que </span><span class="s1">pensar en el futuro del pueblo que está engendrando. La </span><span class="s1">dificultad de engendrar con Sará lo ha sensibilizado para </span><span class="s1">valorar aún más a Yitsjak, quien a través de la Akedá demostró </span><span class="s1">su disposición de ofrecer su vida en el servicio de Dios.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Al mismo tiempo, el Creador demostró que no deseaba el </span><span class="s1">sacrificio humano.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El judaísmo tendrá que escoger entre varias alternativas, </span><span class="s1">inclinándose por una más que otra sin desechar alguna; entre </span><span class="s1">el ascetismo y una vía que busca un término medio, y que </span><span class="s1">acentúa el modelo espiritual pero no niega el valor del mundo </span><span class="s1">material. El conflicto y la dicotomía ocasionados por </span><span class="s1">tener que escoger entre el bien y el mal, el mundo secular y el </span><span class="s1">entorno espiritual, el interés propio y el altruismo, y la cobardía </span><span class="s1">y la valentía, es el fermento catalítico que obliga a pensar </span><span class="s1">y reflexionar, a la continúa búsqueda e identificación del sendero </span><span class="s1">que debe servir para el crecimiento y desarrollo espiritual </span><span class="s1">que comenzó con Avraham y que continúa hasta el </span><span class="s1">presente. Vivir es buscar. En el Más Allá se encuentra una </span><span class="s1">contemplación de la radiante Presencia de Dios.</span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

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		<title>EL PACTO DIOS-HOMBRE</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Oct 2016 13:56:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bereshit]]></category>
		<category><![CDATA[Parasha]]></category>
		<category><![CDATA[Parashá de la semana]]></category>
		<category><![CDATA[Torá]]></category>
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				<description><![CDATA[Parashá BERESHIT. Cada lectura de los textos bíblicos es diferente. El texto es inmutable, el lector cambia. Por ello, el comienzo de un nuevo ciclo de la Torá consitutye un hito en la evolución intelectual y espiritual del judío. El reto de los primeros capítulos del Génesis no desaparece: es el desafío de quienes proponen que la Torá es en realidad un [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Parashá BERESHIT</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/el-pacto-dios-hombre/"></a><p class="p1"><span class="s1">Cada lectura de los textos bíblicos es diferente. El texto es </span><span class="s1">inmutable, el lector cambia. Por ello, el comienzo de un nuevo </span><span class="s1">ciclo de la Torá consitutye un hito en la evolución intelectual </span><span class="s1">y espiritual del judío.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El reto de los primeros capítulos del Génesis no desaparece: </span><span class="s1">es el desafío de quienes proponen que la Torá es en realidad </span><span class="s1">un compuesto basado en textos primarios. Este hecho </span><span class="s1">resalta con la repetición de la historia de la creación del universo </span><span class="s1">porque, según algunos, representa una huella de los </span><span class="s1">textos que sirvieron al supuesto autor o autores humanos de </span><span class="s1">las Sagradas Escrituras.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Según muchos exégetas tradicionales, existe una razón </span><span class="s1">didáctica para las dos versiones. Mientras que el primer capítulo </span><span class="s1">constituye un relato general sobre los orígenes de lo </span><span class="s1">que nos rodea, el segundo capítulo es específico: se concentra </span><span class="s1">en la historia del hombre, quien es el punto de referencia </span><span class="s1">terrenal de la creación y, en especial, su relación única con el </span><span class="s1">Creador: sólo el ser humano puede entrar en una correspondencia </span><span class="s1">mutua con Dios, un berit que establece obligaciones </span><span class="s1">de parte y parte. La historia religiosa de la Humanidad </span><span class="s1">se refiere a la estructura y condiciones de este berit, las </span><span class="s1">violaciones y los cumplimientos que invariablemente tienen </span><span class="s1">que ver con ese “pacto” con Dios. Cuando la relación </span><span class="s1">con Dios se fractura, encontramos la semilla de la destrucción, </span><span class="s1">hecho que se ve incrementado con el proceso imparable </span><span class="s1">de la globalización, que ha convertido al globo terráqueo </span><span class="s1">en una aldea.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Los jajamim estaban atentos a las dificultades textuales, </span><span class="s1">por ello sostuvieron serias discusiones acerca de la inclusión </span><span class="s1">de algunos textos en el compendio del Tanaj. En particular, </span><span class="s1">el libro de Ester presentó la gran interrogante: ¿acaso es posible </span><span class="s1">insertar dentro de las Escrituras Sagrados un texto que </span><span class="s1">no menciona el nombre de Dios? Tomaron una decisión </span><span class="s1">afirmativa debido a la frase: kiyemú vekibelú hayehudim </span><span class="s1">aleihem veal zaram veal kol hanilvim aleihem veló yaavor lihyot </span><span class="s1">osim…, “los judíos decidieron que ellos, su simiente y </span><span class="s1">todos los que se les unieran, continuasen observando escrupulosamente </span><span class="s1">conforme a lo establecido…”. El cumplimiento </span><span class="s1">de los instructivos de Ester y Mordejai a la población </span><span class="s1">judía fue el hecho decisivo para que el libro de Ester fuese </span><span class="s1">incluído en el canon de la Biblia. Además de la crítica que se </span><span class="s1">puede efectuar con referencia al texto, se debe tomar en </span><span class="s1">cuenta la influencia que el escrito ha ejercido para corregir y </span><span class="s1">perfeccionar la disposición y actitud moral de la sociedad.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El relato del Génesis es majestuoso. La creación no es el </span><span class="s1">resultado de una colisión de voluntades entre los dioses, el </span><span class="s1">producto de cataclismos que se produjeron en el cosmos. El </span><span class="s1">mundo nace como expresión de la voluntad de Dios, quien </span><span class="s1">con la expresión Vayomer Elohim, “Y Dios dijo”, colocó a la </span><span class="s1">idea y al pensamiento por encima de cualquier actividad </span><span class="s1">física. Bereshit enseña que hay propósito en la creación, no se </span><span class="s1">trata de un universo en el cual reinan el caos y la incertidumbre, </span><span class="s1">el capricho y el azar. Existe un creador y por lo tanto </span><span class="s1">coexiste la finalidad y el designio.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La ubicación del hombre y de la mujer en el idílico Gan </span><span class="s1">Eden muestra una naturaleza amiga que provee el fruto para </span><span class="s1">el sustento. Cuando esta naturaleza se rebela puede ser </span><span class="s1">amaestrada o controlada, se puede hacer construcciones antisísmicas, </span><span class="s1">por ejemplo. En cambio, quien hace peligrar, de </span><span class="s1">manera sostenida, la existencia de la especie humana es el </span><span class="s1">hombre mismo debido a su agresividad, cualidad probablemente </span><span class="s1">indispensable para el crecimiento y el desarrollo, la </span><span class="s1">evolución y el perfeccionamiento, pero que demanda un </span><span class="s1">precio altísimo. Por ello, la Torá exige que la conducta del </span><span class="s1">hombre se rija por un conjunto de leyes que sabiamente </span><span class="s1">enseña el judaísmo, según una revelación directa del Creador </span><span class="s1">que recibió en Sinai. Dios no podía abandonar su creación </span><span class="s1">en manos de esos seres a quienes dotó con gran </span><span class="s1">inteligencia y cuyo potencial puede tomar el rumbo de la </span><span class="s1">construcción o de la destrucción. Para asegurar la supervivencia </span><span class="s1">de la especie y de la naturaleza junto con la flora </span><span class="s1">y fauna que posee, legisló la mitsvá para asegurar un comportamiento </span><span class="s1">que garantice Yemot HaMashíaj, una era de </span><span class="s1">convivencia que no será una consecuencia de la Voluntad de </span><span class="s1">Dios, sino que será el producto del convencimiento de su </span><span class="s1">creación de última hora, en el sexto día: el ser humano.</span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

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		<title>Rompiendo las Leyes!</title>
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		<pubDate>Mon, 22 Aug 2016 21:49:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Crecimiento Personal]]></category>
		<category><![CDATA[Torá]]></category>
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				<description><![CDATA[Prueba]]></description>
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<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

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		<title>Busca tu propio chivo expiatorio</title>
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		<pubDate>Sun, 05 Jun 2016 03:57:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Moral]]></category>
		<category><![CDATA[Torá]]></category>
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				<description><![CDATA[Prueba]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<a href="https://www.pynchasbrener.com/busca-tu-propio-chivo-expiatorio/"></a><p><iframe loading="lazy" width="760" height="428" src="https://www.youtube.com/embed/oiMkncW5SKg?feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

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		<title>Memoria histórica y conciencia</title>
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		<pubDate>Wed, 20 Jan 2016 22:13:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[BESHALAJ]]></category>
		<category><![CDATA[Torá]]></category>
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				<description><![CDATA[BESHALAJ - Éxodo XIII,17 - XVII. En los capítulos anteriores se lee sobre el primer mandato colectivo Divino que nuestros antepasados recibieron y que es conocido por las primeras palabras del mismo Hajódesh hazé, “este mes”. Es notable que esta primera ordenanza contiene una indicación de tiempo, elemento que va a jugar un rol determinante en la tradición judía. En el [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">BESHALAJ - Éxodo XIII,17 - XVII</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/memoria-historica-y-conciencia/"></a><p><a href="https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg" rel="attachment wp-att-691"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" loading="lazy" class="alignleft wp-image-691" src="https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=500%2C500" alt="IMG_0221" width="500" height="500" srcset="https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=1024%2C1024&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=768%2C768&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=180%2C180&amp;ssl=1 180w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=600%2C600&amp;ssl=1 600w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=35%2C35&amp;ssl=1 35w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=760%2C760&amp;ssl=1 760w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=400%2C400&amp;ssl=1 400w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?resize=82%2C82&amp;ssl=1 82w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?w=1520 1520w, https://i0.wp.com/www.pynchasbrener.com/wp-content/uploads/2016/01/IMG_0221.jpg?w=2280 2280w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a>En los capítulos anteriores se lee sobre el primer mandato colectivo Divino que nuestros antepasados recibieron y que es conocido por las primeras palabras del mismo <em>Hajódesh hazé</em>, “este mes”. Es notable que esta primera ordenanza contiene una indicación de tiempo, elemento que va a jugar un rol determinante en la tradición judía. En el judaísmo el calendario es un instrumento indispensable. Tal como lo hemos venido anotando, nuestra tradición es enfática en cuanto a la importancia del tiempo y del cambio y por ende en a la del desarrollo y del crecimiento. La ordenanza que se promulga en <em>Nisán</em>, mes en el que saldrán de Egipto y fecha que será conmemorada en las generaciones siguientes, exige la escogencia de un carnero que tiene que ser cocido directamente al fuego y consumido la noche del día catorce de ese mes.</p>
<p>Ese día catorce recibe el nombre de <em>Pésaj</em>, al igual que el carnero que tiene que ser sacrificado antes de ser ingerido. Fue necesario pintar con la sangre de este carnero los dinteles de las puertas, mientras que la carne era consumida con <em>matsá</em>, el pan ácimo, y <em>maror</em>, yerbas amargas. Durante esta comida, los cinturones tenían que estar colocados sobre las caderas, los zapatos calzados y los bastones en las manos para poder emprender inmediatamente el Éxodo de Egipto. Hasta hoy día hay quienes, durante la celebración del <em>séder,</em> se colocan los cinturones y con un bastón en sus manos reviven el momento anterior al éxodo. Según esto, nuestros antepasados ya comieron, durante esa noche, <em>matsá</em> con carne del carnero. Luego comerían nuevamente <em>matsá</em> en el desierto, porque en su apuro por salir de Egipto, no pudieron esperar a que fermentara la masa que habían preparado para confeccionar el pan.</p>
<p>El texto bíblico hace referencia a la fecha del éxodo como <em>jag hamatsot</em>, “la festividad de la <em>matsá</em>”, mientras que en los escritos posteriores (los que recogen la ley oral) se utiliza también el término adicional, <em>Pésaj</em>, al cual ya hemos hecho referencia. La variada utilización de esta nomenclatura, tal vez señala que en las escrituras se realza especialmente la importancia de la libertad. La utilización de la palabra <em>matsá</em> simboliza nuestra premura por conseguir la libertad y el haber aprovechado el momento histórico para su consecución. <em>Pésaj</em>, que representa principalmente el sacrificio del mismo nombre, señala que es indispensable la intervención Divina para el desarrollo de los acontecimientos que culminaron con el éxodo.</p>
<p>Nuestra lectura señala que Dios no condujo a nuestros antepasados por el camino más corto a la Tierra Prometida. Existía la duda de que frente a un peligro real, el pueblo vacilaría y podría emprender marcha atrás, de vuelta a Egipto. La ruptura con Egipto tenía que ser total y por tanto se buscó en el desierto un camino de rodeos, camino que duraría cuarenta años. Igualmente, era necesario preparar a estas tribus, que habían sido sometidas a siglos de esclavitud, para la conquista de <em>Canaán</em>, para el ejercicio de la soberanía y de la autodeterminación.</p>
<p>Mientras el pueblo se ocupaba de los preparativos para el arduo viaje en el desierto, adquiriendo enseres y artículos valiosos que los egipcios les prestaban, <em>Moshé</em> se ocupó de los restos de <em>Yosef</em>. No obstante haber asumido una posición clave en la corte del Faraón, <em>Yosef</em> siempre mantuvo su identidad hebrea y en su testamento dio las instrucciones para que sus restos fuesen trasladados a la tierra ancestral en el momento en que su pueblo abandonase Egipto. <em>Moshé</em> se hizo cargo del cadáver de <em>Yosef</em> y de este modo enseña la importancia de recordar y de no olvidar el aporte de <em>Yosef</em> al bienestar de su familia, y por ende, al de las generaciones futuras. Este desarrollo de la conciencia histórica, será una de las características importantes de nuestra singularidad.</p>
<p>La inclusión de la historia como un factor esencial de la identidad hebrea se manifiesta, por ejemplo, en el caso de la conversión al judaísmo. ¿Cómo puede participar un converso durante la recitación de la <em>Hagadá</em>, “el relato del éxodo de Egipto”, en la noche del <em>séder</em>? ¿Puede el converso exclamar, <em>avadim hayinu lefaró</em> <em>bemitsráyim</em>, “fuimos los esclavos del Faraón en Egipto”? Después del todo, ni el converso, ni sus antepasados estuvieron en Egipto. Sin embargo, la <em>Halajá</em>, que es el universo de las leyes judías, sostiene que debe participar en el <em>séder</em> con todas las leyes de rigor. Porque la conversión al judaísmo no consiste únicamente en la adopción de una fe y el someterse a un ritmo de conducta y vida específicos. La conversión al judaísmo, además de la adopción de esa nueva fe, incluye al mismo tiempo la incorporación al pueblo judío, la adopción del pasado histórico del pueblo judío y el compartir un destino futuro común.</p>
<p>Según la trayectoria trazada era necesario cruzar las aguas para llegar al desierto y abandonar definitivamente los límites egipcios. ¿Cuáles eran esas aguas, que en hebreo se denominan <em>Yam Suf</em>”? No estamos seguros. Según algunos es el Mar Rojo y según otros es el Mar de las Cañas. Y allí se dio la primera rebelión de nuestros antepasados. Preguntaron, ¿”Acaso no había suficiente lugar para sepulturas en Egipto que tuvimos que ser traídos al desierto para morir”? Los egipcios los perseguían en sus carrozas y caballos y por delante estaba el mar. No había escape. Según el <em>Midrash</em>, el joven <em>Najshón ben Aminadav</em> fue el primero en lanzarse para cruzar las aguas que habían sido separadas milagrosamente por <em>Moshé</em>. <em>Najshón</em> se convierte entonces en el prototipo de la persona que se arriesga, que señala caminos y demuestra el comportamiento apropiado en momentos decisivos. El resto del pueblo lo sigue y al llegar a la orilla opuesta ve como las aguas se juntan nuevamente y los egipcios perecen.</p>
<p><em>         Moshé</em> y el pueblo estallan en un cántico de júbilo que contiene estrofas de poesía superlativas, algo que no abunda en el Pentateuco. En el <em>Talmud</em>, se recoge una supuesta conversación entre Dios y el pueblo hebreo, que hace referencia a este episodio victorioso frente a los perseguidores egipcios. Los hebreos desean cantarle alabanzas a Dios en el aniversario de esta victoria y Dios los cuestiona: ¿”es posible que mientras criaturas mías (la referencia es a los egipcios) se ahogan en el mar, ustedes consideren cantarme alabanzas”? La moraleja es muy importante, porque enseña que aun nuestros enemigos y opresores, también tienen impresa la imagen Divina y son, por lo tanto, merecedores de misericordia. Es probable que en la perspectiva del tiempo y de la historia se pueda llegar a comprender más ampliamente las causas de los enfrentamientos entre los pueblos. Esta consideración permite abrigar mayores esperanzas de encontrar soluciones compatibles con el destino histórico de los pueblos árabes y judíos en conflicto durante el desarrollo de las conversaciones de paz.</p>
<p>En el desierto la comida escasea y el pueblo se queja porque recuerda, exagerando la realidad del pasado idealizado, que en Egipto tenían ollas llenas carne y pan para saciarse. Dios ordena que el “pan” descienda del cielo a la tierra. Era un pan especial, <em>man</em> en hebreo, que según la tradición tenía el sabor que el comensal deseara, menos el de la carne. Cada mañana descendía <em>man</em> del cielo y el pueblo lo recogía. Este <em>man</em> tenía que ser consumido durante ese mismo día. Lo que se guardaba para el día siguiente se malograba. Los días viernes descendía del cielo una doble porción, la cual sí se conservaba para poder ser consumida el día sábado. Para recordar este hecho se colocan dos <em>jalot</em>, “panes” en la mesa del viernes de noche que marca el comienzo del <em>Shabat</em>. El sábado iba a ser un día sagrado que proclamaría que todo ser viviente incluyendo la servidumbre, tiene derecho a un día de descanso semanal.</p>
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		<title>El precepto número seiscientos trece</title>
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		<pubDate>Thu, 17 Sep 2015 22:46:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Torá]]></category>
		<category><![CDATA[VAYÉLEJ]]></category>
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				<description><![CDATA[Deuteronomio XXI - VAYÉLEJ. El tema de nuestro texto son los últimos días de Moshé. Es el momento de la transferencia del manto del liderazgo a Yehoshua. Jazak veematz, “sé fuerte y valiente”, le dice Moshé a Yehoshua, por la doble tarea que tenía por delante: servir de líder a un pueblo que había calificado de am keshé óref, [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Deuteronomio XXI - VAYÉLEJ</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/el-precepto-numero-seiscientos-trece/"></a><p>El tema de nuestro texto son los últimos días de <em>Moshé</em>. Es el momento de la transferencia del manto del liderazgo a <em>Yehoshua</em>. <em>Jazak veematz</em>, “sé fuerte y valiente”, le dice <em>Moshé</em> a <em>Yehoshua</em>, por la doble tarea que tenía por delante: servir de líder a un pueblo que había calificado de <em>am keshé óref</em>, “un pueblo de dura cerviz”, y enfrentar la difícil empresa que significaba el próximo inicio de la campaña para la conquista de <em>Éretz Israel</em>.</p>
<p><em>         Moshé</em> escribe el texto de la <em>Torá</em> y hace entrega del mismo a los <em>kohanim</em>, los sacerdotes y a los <em>zekenim</em>, los ancianos, que constituyen la dirigencia espiritual del pueblo. La <em>Torá</em> es el documento que da testimonio del <em>berit</em>, el pacto entre el Creador y Su pueblo. <em>Moshé</em> ordena que esta <em>Torá</em> sea leída cada siete años en la festividad de <em>Sucot</em>, en una convocatoria especial denominada <em>Hakhel</em>. Según los <em>jajamim</em>, en esa ocasión el <em>mélej Israel</em>, que era el rey, leía la <em>Torá</em> en voz alta. Al mismo tiempo señalan cuáles eran los capítulos del <em>séfer Devarim</em> que tenía que recitar. La selección del <em>mélej</em> para la lectura pública de la <em>Torá</em> en presencia de las masas, constituye un honor muy singular. Pero, tal vez, la intención era totalmente diferente. El propósito más probable fue el de establecer el marco debido e imponer un límite a los poderes del <em>mélej</em>, quien tiene que regirse por las <em>mitzvot</em> contenidas en la <em>Torá</em>. Estas <em>mitzvot</em> eran conocidas por todos. Porque <em>Moshé</em>, también le dice al pueblo, <em>veatá kitevú lajem</em>, que quiere decir y ahora escríbanlo ustedes, palabras que nuestros <em>jajamim</em> interpretan como la obligación individual de escribir un ejemplar de la <em>Torá</em>. La escritura de la <em>Torá</em> es la última <em>mitzvá</em> y es la número seiscientos trece.</p>
<p>Aun cuando uno reside en una comunidad donde hay una sinagoga con un <em>Séfer</em> <em>Torá</em>, es necesario aparentemente, escribir un ejemplar de este texto sagrado. En caso de la pérdida de ese ejemplar, uno debe escribir nuevamente una <em>Torá</em>. (Por lo tanto, al donar mi <em>Torá</em> a una sinagoga, continúo bajo la obligación de escribir otro ejemplar). Según <em>Rabenu Asher,</em> la finalidad de la escritura individual de la <em>Torá</em> es para que sea utilizada como un texto de estudio. Dado que estamos acostumbrados a los libros, (los libros no abundaban en épocas anteriores porque se copiaban a mano) uno se identifica con el espíritu de esta <em>mitzvá</em> adquiriendo ejemplares del <em>Tanaj</em>, la <em>Mishná</em>, el <em>Talmud</em> y sus comentarios. El <em>Talmud</em> afirma, sin embargo, que si uno recibe una <em>Torá</em> como parte de una herencia paterna, este hecho no lo exime de la <em>mitzvá</em> de escribir la <em>Torá</em>. Se puede deducir, por lo tanto, que el estudio no es la única razón de esta <em>mitzvá</em>, si lo fuera, en este caso no sería necesario escribir un nuevo texto. La <em>Torá</em> recibida en herencia podría utilizarse para el estudio.</p>
<p>Hay quienes sostienen que la razón de escribir individualmente la <em>Torá</em>, aun cuando se haya recibido un ejemplar por herencia, tiene el propósito de aumentar el número de <em>Sifrei Torá</em> en la comunidad. Este razonamiento, apoya nuestro argumento anterior donde sostenemos que el propósito de la escritura es motivar el estudio. Porque el disponer de más ejemplares de la <em>Torá</em>, permite que un número mayor de personas tenga la posibilidad de estudiar su contenido. Por lo tanto, por el hecho de donar una <em>Torá</em> a una sinagoga, contribuyo a ampliar el alcance de su uso.</p>
<p>La importancia de la <em>Torá</em> en la vida judía le otorga un lugar de privilegio y de veneración (recordando siempre que la <em>Torá</em> es sagrada, únicamente, porque contiene la palabra revelada de Dios). Existen numerosos relatos acerca de personas que tuvieron que abandonar todas sus posesiones en tiempos de guerra, pero que lograron rescatar, cargándolos consigo en todo momento, los rollos de la <em>Torá</em> pertenecientes a su familia. Según <em>Rambam </em>se puede vender una <em>Torá</em>, solamente si el producto de esa venta se utiliza para la continuación de los estudios sagrados o para brindarle a una joven la posibilidad de casarse.</p>
<p>El <em>mélej Israel</em> tenía que escribir un ejemplar adicional de la <em>Torá</em>. El primero de estos ejemplares, en cumplimiento de su obligación como la de todo judío, se guardaba en el lugar donde estaba el tesoro del reino. El segundo ejemplar tenía que estar con él en todo momento. Cuando iba a la guerra, durante un juicio, o en caso de algún litigio. Así leímos en capítulos anteriores de <em>Devarim, vehaytá imó vekará vo kol yemei jayav</em>, que quiere decir y (la <em>Torá</em>) estará con él (el rey de <em>Israel</em>) y la leerá todos los días de su vida. Prosigue este <em>pasuk </em>señalando el propósito de este segundo ejemplar de la <em>Torá</em>, <em>lemaan yilmad leyirá et HaShem Elohav lishmor et kol divrei haTorá hazot veet hajukim haele laasotam</em>, que quiere decir para que aprenda (el rey) a temer al Eterno su Dios y sepa cumplir todas las palabras de esta Ley y sus preceptos.</p>
<p>Indudablemente, el principal aporte espiritual del pueblo judío a la humanidad es, su concepción monoteísta de la Divinidad. El judaísmo afirma que existe un solo Dios, que es el Creador de todo el universo, y todo lo que existe proviene de El. Por eso, nadie nació para ser superior a otro. Todos provenimos de la misma fuente. Sin embargo, propongo que la <em>Torá</em> (y en especial la interpretación del <em>Talmud</em> de este texto escrito) es nuestro distintivo especial y extraordinario. En ausencia de <em>Torá</em>, no hay judaísmo.</p>
<p>El estudio de los textos de la <em>Torá</em> es la dedicación religiosa más importante. La <em>Mishná</em> nos enseña que <em>Talmud Torá kenégued kulam</em>, que el estudio de la <em>Torá</em> es primordial y que tiene prioridad sobre otras actividades. Por lo tanto el <em>talmid jajam</em>, el estudioso y conocedor de estos textos sagrados, ocupa un lugar de privilegio en la sociedad judía. A modo de ilustración se puede decir que se ha establecido una ecuación entre la <em>Torá</em> y el <em>talmid jajam</em>. Nuestra tradición le otorga personalidad propia al rollo de la <em>Torá</em>. Por ejemplo, cuando un ejemplar de la <em>Torá</em> se inutiliza porque los pergaminos han sufrido un deterioro tal que su reparación ya no es posible, esa <em>Torá</em> debe enterrarse como en el caso de un ser humano. La relación que se establece entre el estudioso y el texto sagrado se asemeja a la de dos interlocutores que tienen vida y personalidad individuales.</p>
<p>El estudio de la <em>Torá</em> no se limita a la actividad intelectual. El <em>talmid jajam</em> se involucra emocional y espiritualmente con la <em>Torá</em>. Tal como la tradición judía le asigna personalidad al día <em>Shabat</em>, al referirse a <em>Shabat malketá</em>, que quiere decir la reina de <em>Shabat</em> y se anticipa con fervor su llegada a través del servicio religioso denominado <em>Kabalat Shabat</em>, también se le otorga a la <em>Torá</em> características que usualmente son reservadas para los humanos. El estudio de la <em>Torá</em> se convierte en un diálogo entre el estudioso y el texto sagrado. Tal vez sea ésta una razón adicional para el requisito que un <em>sofer</em>, que es un escriba, tenga que escribir los rollos, letra por letra. En la escritura de un ejemplar de la <em>Torá</em> se requiere la apropiada <em>kavaná </em>que es la intención religiosa y por lo tanto, un ejemplar impreso es ritualmente inválido. El <em>sofer</em> tiene que escribir el texto de su puño y letra y de tal modo se enseña que la <em>Torá</em> necesita de la interacción con el ser humano. <em>l</em><em>o bashamáyim hi</em>, “(la <em>Torá</em>) no está en los cielos”, es la expresión, en un capítulo anterior, para destacar su cercanía y relevancia. Al mismo tiempo es evidente que el estudio y cumplimiento (<em>befija uvilevavejá laasotó</em>) de las normas que contiene, constituyen la esencia de la condición judía.</p>
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		<title>Comentario de Rosh Hashana</title>
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		<pubDate>Wed, 09 Sep 2015 00:48:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Rosh Hashana]]></category>
		<category><![CDATA[Torá]]></category>
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				<description><![CDATA[Prueba]]></description>
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		<title>Un arameo errante fue mi padre</title>
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		<pubDate>Thu, 03 Sep 2015 22:35:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Kitavó]]></category>
		<category><![CDATA[Torá]]></category>
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				<description><![CDATA[Deuteronomio XXVI - XXIX,8 -  Parashá KI TAVÓ. Una vez asentados en Israel, Moshé instruye a nuestros antepasados con respecto a sus obligaciones, a pesar de que él no los conducirá a la conquista de la tierra prometida. La primera de estas mitzvot tiene relación con los bikurim que son los primeros frutos (de las siete especies que caracterizan a la Tierra de [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Deuteronomio XXVI - XXIX,8 -  Parashá KI TAVÓ</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/un-arameo-errante-fue-mi-padre/"></a><p>Una vez asentados en <em>Israel, Moshé</em> instruye a nuestros antepasados con respecto a sus obligaciones, a pesar de que él no los conducirá a la conquista de la tierra prometida. La primera de estas <em>mitzvot</em> tiene relación con los <em>bikurim</em> que son los primeros frutos (de las siete especies que caracterizan a la Tierra de <em>Israel</em>) que deben ser ofrecidos al <em>kohén</em> en el lugar elegido por Dios. La entrega de estos frutos está acompañado por un <em>sipur</em>, la recitación de varios versículos de nuestro texto que destacan que la Providencia guió nuestro destino desde el momento en que el patriarca <em>Yaacov</em> descendió a Egipto hasta el momento de la conquista.</p>
<p>Después de varios siglos de esclavitud y de una travesía nómada por el desierto, el pueblo estaba ansioso de labrar las nuevas tierras para poder alimentarse con el fruto de sus esfuerzos. Al igual que todo campesino, anticipaban intensamente la oportunidad de saborear los frutos que habían producido con su trabajo. Pero la <em>Torá</em> les exige que los primeros frutos destinen al culto religioso. La enseñanza es clara. El hombre tiene que reconocer que Dios, a través de la naturaleza, es quien hace crecer al fruto. El hombre ara, siembra y riega, pero para poder cosechar se requiere del vigor y de la posibilidad de reproducirse que la tierra le otorga a la semilla, todo lo que proviene de Dios.</p>
<p>La <em>Torá </em>no estipula la cantidad de frutos que deben ser presentadas al <em>kohén </em>en una cesta en el momento de los mencionados <em>bikurim</em>. El <em>kohén</em> podía retener la cesta si estaba confeccionada de mimbre, pero si era de algún metal debía devolverla al donante. El <em>Talmud</em> sugiere una cantidad mínima de frutas correspondiente a una sesentava parte del producto total. <em>Rambam</em>, basándose en el<em>Talmud</em>, describe el proceso de la selección de los primeros frutos. Al entrar al huerto, dice <em>Rambam</em>, se inspeccionan los árboles y se amarra una cinta sobre los primeros frutos, (incluso si todavía no están maduros), separándolos de esta manera para que formen parte de los <em>bikurim</em>. Uno mismo debe traer los <em>bikurim</em> a <em>Yerushaláyim</em> y no enviarlos a través de un mensajero. El <em>kohén</em> que recibía los <em>bikurim</em>, podía consumirlos únicamente en <em>Yerushaláyim</em>.</p>
<p>La tradición consiste en colocar la cesta sobre el hombro y según la <em>Mishná</em>, hasta el mismo rey Agripas lo hizo, cargando él mismo los <em>bikurim </em>una vez en el <em>Har haBáyit</em>, el Monte del Templo, hasta la <em>azará, </em>el interior del <em>Beit HaMikdash</em>. En aquel momento los <em>leviyim</em> entonaban el canto de las palabras del salmo, <em>aromimejá HaShem ki dilitani</em>&#8230;, “te ensalzaré, Eterno, porque Tú me has sostenido y no toleraste que mis enemigos se regocijaran de mi”. La cesta era presentada al <em>kohén</em> al mismo tiempo que se repetían unos versículos de nuestro texto a los cuales <em>Rambam</em> denomina <em>vidui</em>, que quiere decir confesión. Este <em>vidui </em>debía recitarse en hebreo y a su conclusión se colocaba la cesta al lado del <em>mizbéaj</em>, que es el altar.</p>
<p>En cambio, <em>Shemá Israel</em>, que es la afirmación básica de nuestra fe, puede ser recitada en cualquier idioma. Porque lo más importante es entender la idea contenida en <em>Shemá Israel</em>. Lo esencial es comprender el alcance intelectual de la afirmación de la existencia de un solo Dios. Pero, en el caso de los <em>bikurim</em>, hay un ceremonial esplendoroso y la misma entrega de los frutos al <em>kohén</em> contiene el mensaje esencial de que nuestros esfuerzos son vanos sin la Divina Providencia. En un principio, quienes conocían bien el texto que acompaña a los <em>bikurim</em>, lo recitaban de memoria, y los que no lo sabían, escuchaban su lectura. Pero dado que las personas que no conocían bien las palabras textuales empezaron a abstenerse de presentar los <em>bikurim</em>, los <em>jajamim</em> instituyeron que el texto original fuera leido en voz alta para todos, sin distinción alguna.</p>
<p>La <em>Torá</em> ordena que para la ceremonia de los <em>bikurim, veanita veamartá</em>, deba alzarse la voz y recitar, <em>aramí oved aví</em>, recordando que nuestro patriarca <em>Yaacov</em> había sido un arameo errante antes de bajar a Egipto. Durante el yugo egipcio, Dios escucha nuestro lamento y se hace eco de nuestro sufrimiento. Dios nos saca de la esclavitud y nos trae a la tierra donde fluye la leche y la miel. Y he aquí los <em>bikurim</em>, los primeros frutos obtenidos gracias a la bondad Divina que constituyen  motivo de regocijo y de alegría.</p>
<p>Como consecuencia del episodio de los <em>meraglim,</em> los espías, todos los que habían llegado a la mayoría de edad en Egipto, perecen en el desierto y, por lo tanto no participan en la conquista de la tierra. Los que ahora se encargan de presentar los <em>bikurim</em> son sus descendientes o aquellos que habían sido menores de edad en el momento de la salida de Egipto. El éxodo era entonces un hecho reciente en la historia de nuestro pueblo. Sin embargo, nuestros <em>jajamim</em> insisten en que las instrucciones de la<em>Torá</em> son válidas para todas las épocas y el texto original se debe repetir. Siglos después, cada uno se presentará delante del <em>kohén</em> recitando igualmente, <em>aramí oved aví&#8230;, vayareu otanu hamitzrim vayaanunu</em>,  “Un arameo errante era mi padre&#8230;, pero los egipcios nos maltrataron”. Esta afirmación implica que aún persiste, en cada persona, el sentimiento de haber sido maltratado por los egipcios, no obstante los muchos siglos que nos separan de esa época. De manera similar, <em>Moshé Rabenu</em> afirma en un capítulo anterior <em>lo et avotenu karat HaShem et haberit hazot</em>&#8230;, que quiere decir, no (sólo) con nuestros padres concertó este pacto (en el Monte Sinaí) sino (también) con nosotros, que estamos vivos aquí y ahora.</p>
<p>La noche del <em>séder</em>, recitamos en la <em>Hagadá, jayav adam lirot et atzmó keilu hu yatzá mimitzráyim</em>, que quiere decir que cada quien  debe considerar como si él mismo hubiese participado en el éxodo de Egipto. Hacemos un salto y nos ubicamos en el lugar y en la época de nuestros antepasados en Egipto. En efecto, recitamos estos mismos versículos de nuestro texto semanal y abundamos en detalles adicionales, para señalar que <em>yetziat mitzráyim</em> es un hecho  inseparable de nuestra formación y nacionalidad. <em>Yetziat mitzráyim</em> da testimonio de la intervención de Dios en la historia y de Su respuesta a nuestras súplicas. Sí  existe Quien responde a las plegarias y sí existe, Quien se interesa por los oprimidos. Especialmente en los momentos cuando sentimos la aparente ausencia de la divinidad, <em>yetziat mitzráyim</em> afirma que en el momento oportuno se da la intervención Divina.</p>
<p>La historia (religiosa e ideológica) del pueblo judío no consiste en un análisis de hechos y de pensamientos que pertenecen al pasado y que tienen posible influencia sobre nuestro presente y sobre nuestro futuro. Nuestra historia pasada es parte integral de nuestro presente. Los tiempos verbales no están claramente definidos en la gramática del idioma hebreo. Tal como <em>ein mukdam umeujar baTorá</em>, que quiere decir que el relato de la <em>Torá</em> no sigue un orden cronológico, en cierto sentido los sucesos que, en diferentes épocas, les acaecieron a nuestros antepasados son actuales y forman parte de nuestro presente.</p>
<p>Nunca permitimos que <em>Israel</em> perteneciera exclusivamente al relato de las hazañas de otros tiempos. En todo momento, <em>Éretz  Israel</em> era parte integral de nuestras discusiones y estudios, de nuestros escritos y oraciones. Elevamos nuestras plegarias por la lluvia en <em>Sheminí Atzéret</em> durante el largo exilio de casi dos mil años en el momento que ésta era necesaria para <em>Israel</em>, al igual que lo hubiéramos hecho de haber residido entonces sobre la Tierra Prometida. El exilio fue un hecho físico real. Pero idealmente, nunca abandonamos esa tierra. Por lo tanto, el retorno en nuestro tiempos a<em>Israel</em>, no exigió ajustes emocionales trascendentales para el judío y tampoco se hizo necesario un período de consolidación social y política lo que para otros pueblos suele ser una realidad en la etapa inicial de su formación nacional independiente.</p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

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