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	<title>Rabino Pynchas BrenerKedoshim &#8211; Rabino Pynchas Brener</title>
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	<description>Conectándote al Judaismo</description>
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		<title>SANTIDAD INDIVIDUAL Y DEL COLECTIVO</title>
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		<pubDate>Wed, 08 May 2019 14:18:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Kedoshim]]></category>
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				<description><![CDATA[Parashá KEDOSHIM. Estos capítulos contienen cincuenta y un leyes nuevas no enunciadas anteriormente; sin embargo, el instructivo que destaca es “Kedoshim tihyú” (“serán Kedoshim”, sagrados). De acuerdo con Rashí, ser Kadosh, implica estar “separado”, mantenerse aparte de lo que para muchos es la normativa. Ser Kadosh, quiere decir no seguir necesariamente la corriente, abstenerse de la conducta [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Parashá KEDOSHIM</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/santidad-individual-y-del-colectivo/"></a><p class="p1"><span class="s1">Estos capítulos contienen cincuenta y un leyes nuevas no enunciadas anteriormente; sin embargo, el instructivo que destaca es “<i>Kedoshim tihyú</i>” (“serán <i>Kedoshim</i>”, sagrados). De acuerdo con <i>Rashí</i>, ser <i>Kadosh</i>, implica estar “separado”, mantenerse aparte de lo que para muchos es la normativa. Ser <i>Kadosh</i>, quiere decir no seguir necesariamente la corriente, abstenerse de la conducta adoptada por la mayoría cuando un imperativo moral así lo exige. El texto relaciona la idea de <i>Kadosh </i>con el temor-respeto que se debe a los padres y el cuidado por las normas del <i>Shabat</i>. Estos hechos que deben conducir al repudio de la idolatría es la conclusión de los primeros versículos. Todo ello está condicionado por la frase: “Yo soy HaShem, tu Dios”. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La <i>Torá </i>enseña que el pueblo judío fue dotado con la cualidad de <i>Kedushá</i>, que se desprende de la <i>Kedushá </i>de Dios, y se obtiene a través de las <i>Mitsvot</i>. De tal manera que, por abstenerse de la idolatría, también se adquiere la <i>Kedushá</i>. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">En realidad, no sólo el <i>Kohén</i>, sino cualquier miembro del pueblo judío debería tener la facultad de recitar <i>Birkat Kohanim</i>, la Bendición de los <i>Kohanim</i>, por estar dotado de <i>Kedushá</i>, si bien la <i>Torá </i>no exige hacerlo. Tal como la mujer judía, aunque no tiene la obligación de cumplir con la <i>Mitsvá </i>de <i>Sucá</i>, sin embargo, recita la <i>Berajá </i>indicada al ingresar a una <i>Sucá </i>durante la festividad de <i>Sucot</i>. Pero, el caso de <i>Birkat Kohanim </i>es aparentemente diferente, tal como lo sugiere la <i>Berajá </i>que se recita que incluye la frase “<i>Bikedusható shel Aharón</i>”. Para recitar <i>Birkat Kohanim </i>se requiere la <i>Kedushá </i>adicional que recibieron <i>Aharón</i> y sus descendientes. En cambio, la mujer judía posee la misma <i>Kedushá </i>que tiene el resto del pueblo de Israel. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">De cierta manera, la noción de <i>Kedushá </i>representa la característica fundamental del pueblo judío, tal como reza el versículo: <i>Veatem tihyú li mamléjet kohanim vegoy Kadosh</i>, “y ustedes serán para mi un reino de sacerdotes y un pueblo santo”. Aquí tenemos resumidas la aspiración y misión del pueblo judío: adquirir santidad que implica apartarse de lo que es cotidiano para destacar lo trascendente. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Se puede argumentar que la idea de <i>Kedushá </i>no implica solamente abstenerse de violar la ley, sino incluso ser mesurados con las cosas que están permitidas. <i>Kedushá </i>implica un comportamiento que no abusa de la naturaleza y no interpreta la ley desde una óptica estrecha. En <i>Devarim </i>leeremos: <i>Veasita hayashar vehatov</i>”, “y harás lo que es recto y bueno”), porque además de las leyes específicas, existe el norte de lo que es recto y bueno, un principio que debe servir de guía para el comportamiento humano. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La <i>Kedushá </i>no es una acción, sino un “estado” de santdad al que debe aspirar la persona. La <i>Kedushá </i>es la característica, la personalidad específica que adquiere el individuo por cumplir las leyes de la <i>Torá</i>. La <i>Kedushá </i>es incompatible con el odio, incluso aquel que no se manifiesta en la acción, tal como reza el versículo: “No odiarás a tu hermano con tu corazón”. Al notar el comportamiento errado de otra persona, “llamarás la atención de tu hermano”, porque <i>Kedushá </i>también implica responsabilidad por la conducta del prójimo. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El prójimo debe sentir que el “llamado de atención” es una consecuencia del amor y no del odio. Por ello, la reprimenda inicial debe ser en privado y solamente cuando no se produce el efecto deseado, puede hacerse uso de otro entorno para corregir el error de la persona. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Por un lado está la <i>Kedushá </i>del individuo, la responsabilidad de cada miembro del colectivo. Pero también existe la <i>Kedushá </i>del <i>Kahal</i>, el colectivo. Nuestros capítulos empiezan con el instructivo dirigido al pueblo entero: <i>Kedoshim tihyú</i>, que exige la santidad de la comunidad en su totalidad. </span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

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		<title>LA MORALIDAD EN LAS RELACIONES SEXUALES &#8211;  LA KEDUSHÁ DEL PUEBLO HEBREO</title>
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		<pubDate>Thu, 26 Apr 2018 00:06:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[AJAREI MOT]]></category>
		<category><![CDATA[Kedoshim]]></category>
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				<description><![CDATA[AJAREI MOT y KEDOSHIM. Una de las funciones principales de Yom Kipur es servir como un medio para la obtención de Tahará, la pureza espiritual. El perdón de los pecados que produce Yom Kipur permite que la persona adquiera pureza, desde el prisma religioso. Hacia el final de estos capítulos, la Torá exhorta Kemaasé Érets Mitsráyim asher yeshavtem ba, lo taasú, “no [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">AJAREI MOT y KEDOSHIM</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/la-moralidad-en-las-relaciones-sexuales-la-kedusha-del-pueblo-hebreo/"></a><p class="p1"><span class="s1">Una de las funciones principales de Yom Kipur es servir </span><span class="s1">como un medio para la obtención de Tahará, la pureza espiritual.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El perdón de los pecados que produce Yom Kipur permite </span><span class="s1">que la persona adquiera pureza, desde el prisma religioso.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Hacia el final de estos capítulos, la Torá exhorta </span><span class="s1">Kemaasé Érets Mitsráyim asher yeshavtem ba, lo taasú, “no repitan </span><span class="s1">las acciones que son propias de Egipto”, con lo cual </span><span class="s1">advierte que los hebreos no deben portarse de acuerdo con </span><span class="s1">la conducta egipcia, especialmente en lo que respecta a las </span><span class="s1">relaciones sexuales. El texto continúa con una serie de </span><span class="s1">prohibiciones sobre el incesto, que se define como las relaciones </span><span class="s1">sexuales consanguíneas entre un hombre y su madre, </span><span class="s1">hermana, nieta o tía. También se incluye como incestuosa </span><span class="s1">la relación entre el hombre y la esposa de su padre, esposa de </span><span class="s1">su hijo, cuñada. Adicionalmente están prohibidas las relaciones </span><span class="s1">sexuales con una mujer y su hija, una mujer y su nieta, </span><span class="s1">una mujer y su hermana. Todas estas relaciones se denominan </span><span class="s1">Guilui arayot, “mostrar o destapar la desnudez”.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Aparentemente, estas prácticas eran comunes en Egipto </span><span class="s1">y más aún en Canaán, mientras que una idea central en la </span><span class="s1">Torá es la negación de la validez moral de los hábitos de estos </span><span class="s1">pueblos. Esta conducta tiene antecedentes desde la época de </span><span class="s1">Nóaj, cuando su hijo Jam observa la desnudez del padre y, </span><span class="s1">según algunos exégetas, tiene relaciones homosexuales con </span><span class="s1">el padre cuando éste estaba ebrio. De acuerdo con el texto </span><span class="s1">bíblico, tanto Mitsráyim como Canaán eran descendientes </span><span class="s1">de Jam. Siglos después, la Torá testimonia cómo Sarai, esposa </span><span class="s1">de Avraham es secuestrada en la corte del faraón. </span><span class="s1">Sobresale el episodio de la seducción de Yosef por la </span><span class="s1">esposa de Potifar, relatos que subrayan la prominencia de los </span><span class="s1">actos sexuales en la vida de los monarcas y potentados de </span><span class="s1">estas civilizaciones. Conducta similar se observa en las ciudades </span><span class="s1">de Sedom y Amorá, lugar donde Lot se había residenciado.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Este hecho sale a relucir después de que las ciudades </span><span class="s1">fuesen destruidas y de que las hijas de Lot tuvieran relaciones </span><span class="s1">sexuales con el padre, aunque algunos exégetas razonan </span><span class="s1">que las hijas creían que el mundo entero había sido destruido </span><span class="s1">y sólo a través de una unión sexual con el padre se podría </span><span class="s1">dar continuidad a la Humanidad.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">En los primeros días del éxodo de Egipto, los hebreos </span><span class="s1">giran hacia al lugar denominado Báal Pe’or por la deidad de </span><span class="s1">esa ciudad y cuyo culto giraba alrededor de los actos sexuales </span><span class="s1">y las prostitutas “sagradas”. De acuerdo con algunos </span><span class="s1">intérpretes del texto bíblico, cuando los hebreos “recuerdan” </span><span class="s1">el pescado que comieron en Mitsráyim, la referencia en </span><span class="s1">realidad tiene que ver con la prolífica procreación de los </span><span class="s1">peces y con el libertinaje sexual existente en Egipto, a diferencia </span><span class="s1">de los Diez Mandamientos, que ponen límites al apetito </span><span class="s1">sexual.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Por lo antedicho, los patriarcas insistieron en que sus </span><span class="s1">hijos buscaran esposas en el seno de sus familiares, quienes </span><span class="s1">aunque no eran monoteístas, tampoco estaban inmersos en </span><span class="s1">el aspecto sexual de la idolatría.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Está claro que la instrucción acerca de la práctica del </span><span class="s1">Brit Milá está íntimamente ligada con un mensaje acerca de </span><span class="s1">la actividad sexual. Incluso el Korbán Pésaj está relacionado </span><span class="s1">con esta Mitsvá, porque el incircunciso no podía participar </span><span class="s1">en la ofrenda y en la celebración del Séder de Pésaj. La libertad </span><span class="s1">obtenida a través del éxodo estaba condicionada, o más </span><span class="s1">bien tenía el propósito de posibilitar un comportamiento </span><span class="s1">regido por la Torá, a diferencia de los hábitos sexuales relacionados </span><span class="s1">con la idolatría. Por ello, en la tarde del día más </span><span class="s1">sagrado del calendario hebreo, la tarde de Yom Kipur, la lectura </span><span class="s1">de la Torá versa sobre las relaciones incestuosas prohibidas.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Mientras que la idolatría hacía una ecuación entre el </span><span class="s1">acto sexual y la fertilidad de la tierra (al menos esa era la </span><span class="s1">práctica del culto a Báal Pe’or), el judaísmo propone que la </span><span class="s1">abundancia de las lluvias y la producción agrícola son una </span><span class="s1">consecuencia del comportamiento moral del individuo. En </span><span class="s1">efecto, ese es el mensaje que leemos en el Shemá cuando </span><span class="s1">Dios advierte Vehayá im tishmeú el Mitsvotai, “y será, si ustedes </span><span class="s1">observan mis instructivos”, entonces las lluvias caerán </span><span class="s1">en su debido tiempo y tendrán una abundante cosecha.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Aunque la prohibición acerca de las relaciones sexuales </span><span class="s1">prohibidas es responsabilidad de cada individuo, la Tierra </span><span class="s1">Prometida no las tolera, de acuerdo con Rambán. Sugiere </span><span class="s1">que Rajel falleció en el camino cuando Yaacov regresó a la </span><span class="s1">Tierra de Israel para que el patriarca no tuviera simultáneamente </span><span class="s1">dos esposas mientras estaba residenciado en la tierra </span><span class="s1">sagrada, no obstante que la Torá no había sido completamente </span><span class="s1">revelada para ese momento.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">KEDOSHIM</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">LA KEDUSHÁ DEL PUEBLO HEBREO</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Dios exige que el pueblo hebreo sea Kadosh, consagrado y </span><span class="s1">santificado, tal como es Él. Está claro que ser como Dios es </span><span class="s1">imposible, porque Él es único. ¿Qué quiere decir entonces </span><span class="s1">Kadosh? Según Rashí, implica mantenerse aparte, ya que el </span><span class="s1">pueblo hebreo no debe contagiarse de los males de la sociedad </span><span class="s1">circundante. Tal como el primer patriarca se posicionó </span><span class="s1">en el lado opuesto de la “orilla”, hecho al que alude el apelativo </span><span class="s1">de Ivrí (porque Éver quiere decir “una ladera del río”), </span><span class="s1">asimismo el pueblo hebreo debe mantenerse firme en su </span><span class="s1">posición moral, incluso en desafío a la opinión mayoritaria.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Los primeros versículos del texto bíblico indican en qué </span><span class="s1">consiste la condición de Kadosh: temor por los padres, cuidado </span><span class="s1">del Shabat, apartarse de la idolatría, cumplimiento de </span><span class="s1">las normas de los sacrificios, atención a las necesidades de los </span><span class="s1">pobres apartando las esquinas de los campos para ellos, no </span><span class="s1">robar, no mentir, no invocar el nombre de Dios en vano, </span><span class="s1">pagar el sueldo a tiempo, no maldecir al sordo y no colocar </span><span class="s1">un obstáculo ante un ciego, ser correcto en el juicio tanto </span><span class="s1">con el pobre como con el rico, no permanecer indiferente </span><span class="s1">ante el derrame de sangre del prójimo, no odiar a un herma</span><span class="s1">no, amonestarlo cuando se equivoca, no vengarse, amar al </span><span class="s1">prójimo como a uno mismo.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Es obvio que la persona que conduce su vida de acuerdo </span><span class="s1">con las exigencias antes enumeradas será un individuo </span><span class="s1">excepcional. Será Kadosh, porque habrá superado cualquier </span><span class="s1">inclinación por el mal, será solidario con sus congéneres.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Desde un prisma teológico, cabe plantear la interrogante </span><span class="s1">de si Kadosh es una condición que Dios impuso sobre el </span><span class="s1">pueblo hebreo. Eso quiere decir que Dios escogió al pueblo </span><span class="s1">hebreo por encima de las otras naciones y, por lo tanto, es </span><span class="s1">una condición permanente, independiente del comportamiento </span><span class="s1">de este pueblo que, sin embargo, puede recibir el </span><span class="s1">castigo por el yerro y la recompensa por la buena acción.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Pero siempre permanece Kadosh, consagrado por Dios. </span><span class="s1">Una segunda opción sería que la condición de Kadosh </span><span class="s1">fuera el resultado de la conducta ejemplar del pueblo </span><span class="s1">hebreo. El pueblo es Kadosh, o tal vez adquiere Kedushá, </span><span class="s1">cuando cumple con los imperativos anteriormente enumerados </span><span class="s1">y pierde esa condición cuando se aleja de las normas </span><span class="s1">exigidas. O sea que la condición de Kadosh es temporal, una </span><span class="s1">función del comportamiento humano. Un adjetivo y no un </span><span class="s1">sustantivo. Visto de otra manera, el apelativo de Kadosh lo </span><span class="s1">otorga Dios o es una condición que el pueblo obtuvo por su </span><span class="s1">comportamiento ético. Si Dios otorga este calificativo, quiere </span><span class="s1">decir que el pueblo hebreo le pertenece y, por ello, le encomendó </span><span class="s1">observar las Mitsvot. De acuerdo con el Méshej </span><span class="s1">Jojmá (Rabí Meir Simjá de Dvinsk), el pueblo hebreo recibió </span><span class="s1">la Kedushá en el monte Sinaí.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El Midrash, en cambio, sugiere que la Kedushá de Dios </span><span class="s1">es totalmente independiente de la Kedushá del pueblo hebreo. </span><span class="s1">Dios es siempre Kadosh, mientras que la Kedushá del </span><span class="s1">pueblo hebreo es una función de su apego a las Mitsvot. Shabat </span><span class="s1">es un día Kadosh y cuando el hebreo observa las leyes de </span><span class="s1">este día adquiere más Kedushá. O sea que la Kedushá no es el </span><span class="s1">resultado de un encuentro trascendental entre el pueblo y </span><span class="s1">Dios en el Sinaí, sino que es un proceso que evoluciona </span><span class="s1">constantemente de acuerdo con la práctica de la ley enunciada </span><span class="s1">en el Sinaí.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Mi maestro Joseph B. Soloveitchik se inclina por esta </span><span class="s1">segunda posición y afirma que el pueblo hebreo produce, </span><span class="s1">engendra la Kedushá a través de su comportamiento. </span><span class="s1">Raphael Yarhi cita a Malbim, quien diferenció entre </span><span class="s1">Am Segulá, un pueblo elegido y Goi Kadosh, la nación consagrada.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">De acuerdo con Malbim, Dios escogió al pueblo </span><span class="s1">hebreo y lo convirtió en Am Segulá, pero el pueblo se elevó a </span><span class="s1">sí mismo para ser Goi Kadosh. Y a través de esta Kedushá, el </span><span class="s1">pueblo santifica a Dios, de tal manera que la Kedushá de </span><span class="s1">Dios es una función de la Kedushá del pueblo. Eso quiere </span><span class="s1">decir Kidush HaShem, la santificación del Nombre de </span><span class="s1">Dios. Un acto de Kedushá del individuo produce el Kidush </span><span class="s1">HaShem, la santificación de Dios. De esta manera se acentúa </span><span class="s1">la relación entre la persona y Dios. Dios tiene influencia </span><span class="s1">sobre la persona, pero la persona también deja un huella </span><span class="s1">sobre Dios, “intensifica” la Kedushá de Dios a través de sus </span><span class="s1">actos terrenales.</span></p>
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