<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Rabino Pynchas BrenerDevarim &#8211; Rabino Pynchas Brener</title>
	<atom:link href="https://www.pynchasbrener.com/category/devarim/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.pynchasbrener.com</link>
	<description>Conectándote al Judaismo</description>
	<lastBuildDate>Fri, 27 Mar 2026 14:01:00 +0000</lastBuildDate>
	<language>en-US</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">70727975</site>		<item>
		<title>Una incursión en la historia religiosa de la humanidad</title>
		<link>https://www.pynchasbrener.com/una-incursion-en-la-historia-religiosa-de-la-humanidad/</link>
		<comments>https://www.pynchasbrener.com/una-incursion-en-la-historia-religiosa-de-la-humanidad/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 23 Jul 2020 19:16:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Devarim]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pynchasbrener.com/?p=2015</guid>

				<description><![CDATA[DEVARIM -   	Deuteronomio I - III,22. El quinto de los Jumashim, que son los libros bíblicos que componen el Pentateuco, se denomina Devarim, Deuteronomio, que quiere decir la segunda ley o la repetición de la ley. En nuestro Jumash se reiteran muchas leyes y, notablemente, los Diez Mandamientos. Para nuestros Jajamim no existe ningún vocablo superfluo en el texto sagrado, y [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">DEVARIM -   	Deuteronomio I - III,22</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/una-incursion-en-la-historia-religiosa-de-la-humanidad/"></a><p class="p2"><span class="s1">El quinto de los <i>Jumashim</i>, que son los libros bíblicos que componen el Pentateuco, se denomina <i>Devarim</i>, Deuteronomio, que quiere decir la segunda ley o la repetición de la ley. En nuestro <i>Jumash </i>se reiteran muchas leyes y, notablemente, los Diez Mandamientos. Para nuestros <i>Jajamim </i>no existe ningún vocablo superfluo en el texto sagrado, y por lo tanto, buscan y encuentran nuevas enseñanzas en lo que parece ser una repetición.</span></p>
<p class="p2"><span class="s1"><i> Devarim</i> recoge los discursos de <i>Moshé</i> en los últimos días de su vida. El primer discurso consiste en un resumen de los viajes de nuestros antepasados por el desierto, con especial énfasis en algunos acontecimientos resaltantes, tales como el episodio de los <i>Meraglim</i>, que son los espías que fueron enviados para investigar la tierra prometida. El propósito aparente de volver a relatar las diversas experiencias en el desierto es el de subrayar la omnipresente Providencia Divina, que protegió al pueblo judío durante todo el trayecto.</span></p>
<p class="p2"><span class="s1"> Una gran parte de este <i>Jumash Devarim</i>, está dedicado al segundo discurso de <i>Moshé</i> que incluye, como ya mencionamos, los <i>Aséret Hadibrot</i>, que son Los Diez Mandamientos. También se detallan una serie de <i>Mitsvot </i>adicionales sobre los alimentos permitidos y los prohibidos, las diversas festividades, la obligación del diezmo, la selección de los jueces y otras leyes. Antes de dar comienzo al tercer discurso de <i>Moshé</i>, se hace una digresión para alertar al pueblo acerca de las bendiciones y de las maldiciones que recibirán, respectivamente, según se cumpla o se desobedezca la ley.</span></p>
<p class="p2"><span class="s1"> El tercer discurso de <i>Moshé</i>, que también contiene párrafos escritos en forma de poesía, insiste en la necesidad de una lealtad inequívoca al Creador y la instrucción de leer el libro <i>Devarim,</i> (según algunos, únicamente ciertos capítulos de este <i>Jumash</i>) públicamente, cada siete años en una ceremonia que se denomina <i>Hakhel</i>. El canto de <i>Moshé (Haazinu)</i>, la bendición de <i>Moshé (Vezot HaBerajá</i>), el nombramiento de<i> Yehoshua</i> como el sucesor en el liderazgo del pueblo y algunos detalles de la muerte de <i>Moshé</i>, nos conducen a la conclusión de la <i>Torá</i>.</span></p>
<p class="p2"><span class="s1"> La lectura cuidadosa de nuestro texto revela que ciertos grupos de leyes fueron omitidos en <i>Devarim</i>. El padre de <i>Rambán</i> nos alerta sobre el hecho de que las normas que rigen a los <i>Kohanim </i>y a los <i>Korbanot</i>, que son los sacrificios, no están mencionadas en nuestros capítulos. Esto se explica por el hecho de que se considera que los sacerdotes son muy celosos en el cumplimiento de sus labores y no necesitan la repetición de las instrucciones. En cambio, en numerosas oportunidades se le reitera al pueblo la exhortación de no caer en el culto de la idolatría. Era menester recordarle insistentemente, a nuestros antepasados, acerca del peligro de comportarse igual que todos los pueblos, <i>kejol</i> <i>hagoyim</i>, especialmente, al comienzo del período de la conquista de la Tierra Prometida. Dado que los habitantes de <i>Canaán</i> eran idólatras, fue importante advertirles a los hebreos que no imitasen ese culto. A pesar de lo cual, la práctica de la idolatría constituye el problema espiritual nacional primordial durante los siglos del primer <i>Beit HaMikdash</i>.</span></p>
<p class="p2"><span class="s1"> La oposición a todo tipo de idolatría se debe a que la <i>Torá</i> enseña fundamentalmente una idea totalmente opuesta: el monoteísmo. <i>Adín Steinzaltz</i>, un pensador moderno y gran erudito del misticismo y del <i>Talmud</i>, nos hace recordar que la formulación monoteísta de <i>Avraham</i>, y que es, como anotamos, la noción cardinal de la <i>Torá</i> no constituye una idea revolucionaria. Esta perspectiva de <i>Steinsaltz</i> con referencia al desarrollo intelectual de la humanidad está basada en el hecho que en un principio, el ser humano afirma la existencia de un solo Dios. Esa era, después de todo, la realidad del hombre en <i>Gan Eden</i>, que es el Jardín de Edén. En <i>Bereshit</i> leemos acerca de los encuentros frecuentes y diálogos entre el hombre primitivo y el Creador.</span></p>
<p class="p2"><span class="s1"><i> Steinsaltz </i>opina, que no obstante el encuentro constante del ser humano con la divinidad, la noción monoteísta de la antigüedad es primaria y primitiva. La idolatría constituye desde este prisma, estrecho un avance intelectual para nuestra especie, porque se asocia a diferentes fenómenos naturales que comienzan a identificarse con alguna deidad en particular. El hombre toma conciencia de lo que ocurre a su alrededor, aunque esto lo lleva a conclusiones erróneas con referencia a la deidad. La enseñanza monoteísta de <i>Avraham</i> no es novedosa en su naturaleza, sino que constituye un caso del redescubrimiento de una verdad conocida.</span></p>
<p class="p2"><span class="s1"><i> Devarim</i> también nos presenta algunas leyes que son novedosas. Leemos acerca del divorcio; sobre la obligación de <i>Yibum</i>, que consiste en casarse con la viuda de un hermano que no tenga hijos y otras normas. Aunque nos encontramos con estas leyes por primera vez en <i>Devarim</i>, entendemos que todas las <i>Mitsvot </i>fueron promulgadas en el Monte Sinaí o en el <i>Mishkán</i>, que es el tabernáculo, durante el primer año después del éxodo de Egipto.</span></p>
<p class="p2"><span class="s1"><i> Abarbanel</i> plantea la interrogante de si podemos considerar estos discursos de <i>Moshé</i> como parte íntegra de la palabra auténtica de Dios. Según el <i>Talmud</i>, por ejemplo, la división del <i>Tanaj</i>, que son las escrituras sagradas o Biblia, señala al mismo tiempo una jerarquía con respecto a la relativa <i>Kedushá</i>, la santidad, de cada una de las partes. <i>Ketuvim</i>, que es la tercera porción del <i>Tanaj</i>, posee un grado inferior de <i>Kedushá</i> a la segunda parte denominada <i>Neviim</i>. La <i>Torá</i> es la que posee el grado supremo de <i>Kedushá</i>, hecho que implica que cada palabra de su texto fue dictada por el Creador. <i>Abarbanel</i> sostiene, por ejemplo, que no todos los discursos de <i>Moshé</i> fueron incluidos en nuestro texto. Dios escogió únicamente los que tienen trascendencia, otorgándoles santidad al incorporarlos a la <i>Torá</i>. La <i>Torá</i> no recoge ni se hace eco tampoco de todos los hechos ocurridos en los albores de nuestra Historia. La <i>Torá</i> es una edición Divina y selectiva de los acontecimientos considerados por El como aleccionadores, que contiene un conjunto de <i>Mitsvot </i>que son indispensables para el desarrollo emocional y espiritual del ser humano y para hacer posible la convivencia con sus semejantes.</span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

		<wfw:commentRss>https://www.pynchasbrener.com/una-incursion-en-la-historia-religiosa-de-la-humanidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
				<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">2015</post-id>	</item>
		<item>
		<title>EL LIDERAZGO Y LA SOCIEDAD</title>
		<link>https://www.pynchasbrener.com/el-liderazgo-y-la-sociedad-2/</link>
		<comments>https://www.pynchasbrener.com/el-liderazgo-y-la-sociedad-2/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 08 Aug 2019 15:41:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Devarim]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pynchasbrener.com/?p=1757</guid>

				<description><![CDATA[Parashá Devarim. El libro Devarim es conocido como Deuteronomio, que quiere decir “segunda ley”, porque muchos de los instructivos que allí encontramos habían sido ordenados con anterioridad. Se debe destacar, sin embargo, que también hay normas que no aparecen en ningún otro texto bíblico. Además, Devarim recoge las últimas intervenciones en las cuales Moshé pronuncia una serie [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Parashá Devarim</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/el-liderazgo-y-la-sociedad-2/"></a><p class="p1"><span class="s1">El libro <i>Devarim </i>es conocido como Deuteronomio, que quiere decir “segunda ley”, porque muchos de los instructivos que allí encontramos habían sido ordenados con anterioridad. Se debe destacar, sin embargo, que también hay normas que no aparecen en ningún otro texto bíblico. Además, <i>Devarim </i>recoge las últimas intervenciones en las cuales Moshé pronuncia una serie de admoniciones y reclamos al pueblo hebreo. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Como ya se apuntó, la travesía de los cuarenta años por el desierto exacerbó los ánimos y produjo el nerviosismo y el clamor del pueblo cuando tenía que enfrentar las constantes dificultades, principalmente, la falta de agua y alimentación. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Itamar Wahrhaftig, hijo del finado ex Ministro de Israel y director de la Junta de Gobernadores de la Universidad Bar Ilan, Zorach Wahrhaftig, se interesó por la relación pueblo-líder, según se desprende del texto bíblico. El nombramiento de los jueces, por ejemplo, se debió al consejo de Yitró, suegro de Moshé. Aparentemente, el pueblo estuvo de acuerdo con la selección y por ello estaba obligado a cumplir sus fallos. Aunque la iniciativa provino de Yitró, el pueblo</span> <span class="s1">dio su consentimiento y, por ello, no podía señalar a Yitró como responsable de cualquier error de la corte. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Moshé reprochó al pueblo por su conducta en el episodio de los <i>Meraglim</i>, los doce espías que fueron enviados a investigar la viabilidad de la conquista de la Tierra Prometida. El reporte de la mayoría de los espías concluyó con una apreciación negativa acerca de las posibilidades de adquirir esas tierras. Sostuvieron que no era posible derrotar a los gigantes que habitaban allí, en ciudades fortificadas. No obstante la opinión de estos diez emisarios, el pueblo podía haber retado la conclusión derrotista que produjo el desánimo. Si bien era verdad que tendrían que librar batallas riesgosas y difíciles, ¿dónde estaba su fe en el Dios que había prometido a los patriarcas que sus descendientes heredarían esas tierras? </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La idea es que el pueblo no podía señalar a sus líderes como responsables por sus derrotas y errores; ya que no estaban obligados a seguir las indicaciones de sus jefes, podían haber optado por actuar de una manera diferente. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La yuxtaposición de la selección de los jueces con el episodio de los espías sirve para destacar la parcialidad de los hebreos que se acogieron al informe de los diez que conformaron la mayoría. Porque así como un juez tiene que escuchar a ambas partes antes de emitir un juicio, los hebreos podían haber sopesado no sólo el informe de la mayoría. Con igual interés debieron haber escuchado el informe disímil de la minoría de dos: Calev, hijo de Yefuné, y Yeshoshua, hijo de Nun. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Más aún, cuando Yitró sugirió la selección de un grupo de notables para asistir a Moshé, argumentó que no era correcto que el pueblo permaneciera de pie para escuchar algún veredicto de Moshé. Se podía incrementar el número de personas capacitadas para responder a las diversas interrogantes, a sabiendas de que existía el recurso final: recurrir ante Moshé en situaciones de gran dificultad. ¿Acaso la conquista de la Tierra Prometida no ameritaba una consulta directa a Moshé, especialmente después de haber escuchado dos informes contradictorios? ¿Por qué no lo hicieron? Es posible que la mayoría del pueblo sintiera alivio al escuchar que la conquista no era viable y por ello se conformó con el informe de la mayoría. Batallar no era una opción preferida. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Podríamos concluir esta breve reflexión acerca de la relación del liderazgo con el colectivo sugiriendo que la gente usualmente está dispuesta a acatar las normas con las cuales se puede identificar, o que confirma los juicios que se han emitido con anterioridad. Incluso, el silencio ante una situación puede ser interpretado como una manifestación de aceptación o consentimiento. La rebeldía legítima ocurre cuando el liderazgo se desvía de las metas que le fueron encomendadas e intenta conducir al pueblo a un destino que no ha sido identificado anteriormente con precisión. </span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

		<wfw:commentRss>https://www.pynchasbrener.com/el-liderazgo-y-la-sociedad-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
				<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">1757</post-id>	</item>
		<item>
		<title>EL LIDERAZGO Y LA SOCIEDAD</title>
		<link>https://www.pynchasbrener.com/el-liderazgo-y-la-sociedad/</link>
		<comments>https://www.pynchasbrener.com/el-liderazgo-y-la-sociedad/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Jul 2018 13:30:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Devarim]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pynchasbrener.com/?p=1479</guid>

				<description><![CDATA[Parashá Devarim. El libro Devarim es conocido como Deuteronomio, que quiere decir “segunda ley”, porque muchos de los instructivos que allí encontramos habían sido ordenados con anterioridad. Se debe destacar, sin embargo, que también hay normas que no aparecen en ningún otro texto bíblico. Además, Devarimrecoge las últimas intervenciones en las cuales Moshé pronuncia una serie de admoniciones y reclamos al pueblo hebreo. [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Parashá Devarim</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/el-liderazgo-y-la-sociedad/"></a><p class="p1"><span class="s1">El libro Devarim es conocido como Deuteronomio, que </span><span class="s1">quiere decir “segunda ley”, porque muchos de los instructivos </span><span class="s1">que allí encontramos habían sido ordenados con anterioridad.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Se debe destacar, sin embargo, que también hay </span><span class="s1">normas que no aparecen en ningún otro texto bíblico. Además, </span><span class="s1">Devarimrecoge las últimas intervenciones en las cuales </span><span class="s1">Moshé pronuncia una serie de admoniciones y reclamos al </span><span class="s1">pueblo hebreo.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Como ya se apuntó, la travesía de los cuarenta años por </span><span class="s1">el desierto exacerbó los ánimos y produjo el nerviosismo y </span><span class="s1">el clamor del pueblo cuando tenía que enfrentar las constantes </span><span class="s1">dificultades, principalmente, la falta de agua y alimentación. </span><span class="s1">Itamar Wahrhaftig, hijo del finado ex Ministro de Israel </span><span class="s1">y director de la Junta de Gobernadores de la Universidad </span><span class="s1">Bar Ilan, Zorach Wahrhaftig, se interesó por la relación pueblo- </span><span class="s1">líder, según se desprende del texto bíblico. El nombramiento </span><span class="s1">de los jueces, por ejemplo, se debió al consejo de </span><span class="s1">Yitró, suegro de Moshé. Aparentemente, el pueblo estuvo </span><span class="s1">de acuerdo con la selección y por ello estaba obligado a cumplir </span><span class="s1">sus fallos. Aunque la iniciativa provino de Yitró, el pueblo </span><span class="s1">dio su consentimiento y, por ello, no podía señalar a </span><span class="s1">Yitró como responsable de cualquier error de la corte. </span><span class="s1">Moshé reprochó al pueblo por su conducta en el episodio </span><span class="s1">de los Meraglim, los doce espías que fueron enviados a investigar </span><span class="s1">la viabilidad de la conquista de la Tierra Prometida.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El reporte de la mayoría de los espías concluyó con una apreciación </span><span class="s1">negativa acerca de las posibilidades de adquirir esas </span><span class="s1">tierras. Sostuvieron que no era posible derrotar a los gigantes </span><span class="s1">que habitaban allí, en ciudades fortificadas. No obstante la </span><span class="s1">opinión de estos diez emisarios, el pueblo podía haber retado </span><span class="s1">la conclusión derrotista que produjo el desánimo. Si bien era </span><span class="s1">verdad que tendrían que librar batallas riesgosas y difíciles, </span><span class="s1">¿dónde estaba su fe en el Dios que había prometido a los patriarcas </span><span class="s1">que sus descendientes heredarían esas tierras?</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La idea es que el pueblo no podía señalar a sus líderes </span><span class="s1">como responsables por sus derrotas y errores; ya que no estaban </span><span class="s1">obligados a seguir las indicaciones de sus jefes, podían </span><span class="s1">haber optado por actuar de una manera diferente. </span><span class="s1">La yuxtaposición de la selección de los jueces con el episodio </span><span class="s1">de los espías sirve para destacar la parcialidad de los </span><span class="s1">hebreos que se acogieron al informe de los diez que conformaron </span><span class="s1">la mayoría. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Porque así como un juez tiene que escuchar </span><span class="s1">a ambas partes antes de emitir un juicio, los hebreos </span><span class="s1">podían haber sopesado no sólo el informe de la mayoría.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Con igual interés debieron haber escuchado el informe disímil </span><span class="s1">de la minoría de dos: Calev, hijo de Yefuné, y Yeshoshua, </span><span class="s1">hijo de Nun.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Más aún, cuando Yitró sugirió la selección de un grupo </span><span class="s1">de notables para asistir a Moshé, argumentó que no era </span><span class="s1">correcto que el pueblo permaneciera de pie para escuchar </span><span class="s1">algún veredicto de Moshé. Se podía incrementar el número </span><span class="s1">de personas capacitadas para responder a las diversas interrogantes, </span><span class="s1">a sabiendas de que existía el recurso final: recurrir </span><span class="s1">ante Moshé en situaciones de gran dificultad. ¿Acaso la conquista </span><span class="s1">de la Tierra Prometida no ameritaba una consulta </span><span class="s1">directa a Moshé, especialmente después de haber escuchado </span><span class="s1">dos informes contradictorios? ¿Por qué no lo hicieron? Es </span><span class="s1">posible que la mayoría del pueblo sintiera alivio al escuchar </span><span class="s1">que la conquista no era viable y por ello se conformó con el </span><span class="s1">informe de la mayoría. Batallar no era una opción preferida.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Podríamos concluir esta breve reflexión acerca de la </span><span class="s1">relación del liderazgo con el colectivo sugiriendo que la gente </span><span class="s1">usualmente está dispuesta a acatar las normas con las cuales </span><span class="s1">se puede identificar, o que confirma los juicios que se han </span><span class="s1">emitido con anterioridad. Incluso, el silencio ante una </span><span class="s1">situación puede ser interpretado como una manifestación </span><span class="s1">de aceptación o consentimiento. La rebeldía legítima ocurre </span><span class="s1">cuando el liderazgo se desvía de las metas que le fueron </span><span class="s1">encomendadas e intenta conducir al pueblo a un destino </span><span class="s1">que no ha sido identificado anteriormente con precisión.</span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

		<wfw:commentRss>https://www.pynchasbrener.com/el-liderazgo-y-la-sociedad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
				<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">1479</post-id>	</item>
		<item>
		<title>EL ARREPENTIMIENTO NO ACEPTADO</title>
		<link>https://www.pynchasbrener.com/el-arrepentimiento-no-aceptado/</link>
		<comments>https://www.pynchasbrener.com/el-arrepentimiento-no-aceptado/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 26 Jul 2017 14:14:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Devarim]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pynchasbrener.com/?p=1194</guid>

				<description><![CDATA[Parashá Devarim. El quinto libro de la Torá contiene los discursos, exhortaciones y admoniciones de Moshé en la última etapa de su vida. No era necesario que verbalizara su amor por el pueblo, porque siempre antepuso el bienestar del colectivo al suyo propio. Este hecho está implícito en su voluntad de ser borrado del Libro de Dios si fuera necesario, antes de [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Parashá Devarim</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/el-arrepentimiento-no-aceptado/"></a><p class="p1"><span class="s1">El quinto libro de la Torá contiene los discursos, exhortaciones </span><span class="s1">y admoniciones de Moshé en la última etapa de su </span><span class="s1">vida. No era necesario que verbalizara su amor por el pueblo, </span><span class="s1">porque siempre antepuso el bienestar del colectivo al </span><span class="s1">suyo propio. Este hecho está implícito en su voluntad de ser </span><span class="s1">borrado del Libro de Dios si fuera necesario, antes de ver </span><span class="s1">que Dios substituyera al pueblo hebreo por otra nación.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Por lo antedicho, Moshé destaca los errores y los pecados </span><span class="s1">de los hebreos. En primer lugar está el episodio de los </span><span class="s1">exploradores, los delegados de las tribus que fueron a espiar </span><span class="s1">la Tierra Prometida para luego producir el desánimo y el </span><span class="s1">desaliento con su informe negativo y pesimista. Este suceso </span><span class="s1">fue seguido por un fallido intento de conquista, que dio </span><span class="s1">como resultado la derrota en la batalla.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Es comprensible que quienes habían permanecido por </span><span class="s1">siglos como esclavos no pudieran, de un día para otro, descartar </span><span class="s1">las costumbres y las creencias que habían experimentado.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Porque una de las características de la idolatría es el </span><span class="s1">incumplimiento de la promesa, la palabra comprometida </span><span class="s1">siempre puede ser retirada. Por otro lado, el pueblo escogido </span><span class="s1">para traer un mensaje ético a la Humanidad tenía que sobreponerse </span><span class="s1">al entorno del paganismo para enrumbarse por un </span><span class="s1">sendero diferente.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">En el sentido de la santidad de la palabra empeñada, el </span><span class="s1">judaísmo predica que Dios utilizó la “palabra” en el acto de </span><span class="s1">la Creación. Tal como afirma el Talmud: Beasará maamarot, </span><span class="s1">“Dios hizo el universo con diez pronunciamientos”.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">VayÓmer Elohim yehí or, “Y Dios dijo que se haga la luz” y </span><span class="s1">la luz se hizo. No obstante que el judaísmo predica la importancia </span><span class="s1">de la acción y destaca la mitsvá como bien máximo, </span><span class="s1">no hay duda que la Kavaná, la intención que subyace a </span><span class="s1">la acción, es fundamental en muchos casos, tal como en la </span><span class="s1">Tefilá y en la palabra comprometida: Motsá sefateja shemor </span><span class="s1">veasita, “cuida y cumple lo que sale de tu boca”.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Después del episodio de los Meraglim, los espías, el pueblo </span><span class="s1">mostró finalmente su disposición al arrepentimiento, </span><span class="s1">pero sus sentimientos no obtuvieron la respuesta deseada.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Dios no los perdonó, sino que ordenó que quienes tuvieran </span><span class="s1">veinte o más años cuando se produjera el éxodo de Egipto </span><span class="s1">murieran en el desierto. Su cobardía y falta de fe en Dios </span><span class="s1">demostraron que no eran competentes para participar en la </span><span class="s1">conquista de la Tierra Prometida.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Varios expositores cuestionan la negativa Divina de </span><span class="s1">aceptar el arrepentimiento y destacan la severidad del Jilul </span><span class="s1">HaShem, el caso de violentar la santidad del Nombre de </span><span class="s1">Dios. Los exploradores habían puesto en duda la promesa </span><span class="s1">Divina, que aseguró a los patriarcas que serían poseedores </span><span class="s1">de la tierra que Abraham había recorrido cuando salió de Ur, </span><span class="s1">su ciudad natal. Además, argumenta el comentarista Sforno, </span><span class="s1">la decisión Divina estaba acompañada, esta vez, de un </span><span class="s1">juramento, y en esos casos no puede haber cambio en la </span><span class="s1">voluntad de Dios, tal como enseña el Talmud.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Tal vez la razón fundamental de la negativa Divina era </span><span class="s1">que la Teshuvá, el arrepentimiento, se produjo únicamente </span><span class="s1">después de que el pueblo se percatara de la sanción, el castigo </span><span class="s1">según el cual tendrían que ambular cuarenta años por las </span><span class="s1">arenas del desierto. De manera similar, el recogimiento y </span><span class="s1">arrepentimiento de Kayin y el rey Shaúl se produjo solamente </span><span class="s1">después de que se enteraran del escarmiento que les </span><span class="s1">esperaba.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La compunción, la Teshuvá, tiene que estar precedida </span><span class="s1">por el reconocimiento del error. La persona debe sentirse </span><span class="s1">avergonzada por haber caído en la tentación, el pueblo tenía </span><span class="s1">que sentir el remordimiento por haber desobedecido la voluntad </span><span class="s1">del Creador. Este acto de contrición debe ser acompañado </span><span class="s1">por una firme decisión de no incurrir en el mismo </span><span class="s1">error en el futuro y, solamente cuando la persona actúa de </span><span class="s1">manera diferente en una situación similar en el futuro se puede </span><span class="s1">afirmar que el proceso de la Teshuvá ha sido completado.</span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

		<wfw:commentRss>https://www.pynchasbrener.com/el-arrepentimiento-no-aceptado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
				<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">1194</post-id>	</item>
		<item>
		<title>LA DURA RECONQUISTA DE LA LIBERTAD</title>
		<link>https://www.pynchasbrener.com/la-dura-reconquista-de-la-libertad/</link>
		<comments>https://www.pynchasbrener.com/la-dura-reconquista-de-la-libertad/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 08 Aug 2016 16:56:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Devarim]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pynchasbrener.com/?p=868</guid>

				<description><![CDATA[Parasha DEVARIM. La transformación de los descendientes del patriarca Yaacov para que pudieran conformar un pueblo, una nación, pasópor tres etapas, fue el resultado de tres eventos fundamentales: el éxodo de Egipto, la revelación en el monte Sinaí y la conquista de la Tierra Prometida. El éxodo ofreció la libertad a los hebreos, requisito indispensable para decidir su futuro, para decidir cuál [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Parasha DEVARIM</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/la-dura-reconquista-de-la-libertad/"></a><p>La transformación de los descendientes del patriarca Yaacov para que pudieran conformar un pueblo, una nación, pasópor tres etapas, fue el resultado de tres eventos fundamentales: el éxodo de Egipto, la revelación en el monte Sinaí y la conquista de la Tierra Prometida. El éxodo ofreció la libertad a los hebreos, requisito indispensable para decidir su futuro, para decidir cuál sería la naturaleza del sendero que escogerían como nación independiente. La aceptación de una constitución, representada por la ley divina que les fue revelada en el Sinaí, permitió que la libertad obtenida no se convirtiera en libertinaje. Después de siglos de esclavitud, el júbilo del momento de la rotura de las opresivas cadenas de la servidumbre podía haber conducido a una actitud de venganza, a una conducta de total irresponsabilidad, al saqueo y a la criminalidad en general. Por lo tanto era indispensable que la naciente nación adoptara un régimen estricto que regulase su comportamiento en todos sus aspectos. Está claro que todo pueblo necesita una tierra propia para desarrollar pacíficamente, sin interferencia, su inclinación nacional, para que se pueda engendrar una serie de parámetros, conducta que se convertirá en tradición; en fin, la consolidación del idioma y todos los rasgos que otorgan un carácter inconfundible a cada nación.</p>
<p>En los primeros dos eventos, el éxodo y la revelación, Dios fue el protagonista y el pueblo hebreo tuvo un papel un tanto pasivo. En cambio, en el momento de la conquista, los papeles cambiaron. Esta vez, el pueblo tenía un rol activo y desmayó. El informe de la mayoría de los exploradores que habían sido enviados fue negativo, sembró la incertidumbre que produjo la cobardía y falta de fe en la promesa divina. Más aún, Moshé culpa al pueblo de que su propio destino fuera alterado por ello: Dios le impidió conducir la conquista de la Tierra Prometida.</p>
<p>El evento en Meribá, cuando Moshé desobedece la instrucción divina y golpea la piedra para que brote el agua, tiene una nueva explicación en nuestros capítulos. Esta vez Moshé alega que debido al pecado de los exploradores, él, Moshé, también fue castigado. Está claro que el episodio de los exploradores o espías reveló la falta de preparación de los hebreos para la conquista. No era sólo una cuestión de adiestramiento militar adecuado, fue una manifestación de falta de seguridad en sí mismos y de una fe insuficiente en la Providencia de Dios.</p>
<p>El llanto que se produjo en el pueblo cuando Dios les informó que continuarían ambulando por la arenas del desierto por treinta y ocho años adicionales, tiempo suficiente para que murieran todos aquellos que salieron de Egipto como adultos, ese llanto se reproducirá anualmente por la destrucción del Beit HaMikdash, hecho que se concretó en la misma fecha: el 9 de Av.</p>
<p>Debido a la falta de fe de los exploradores se produjo luego el episodio en Meribá, porque con el fallecimiento de Miryam desapareció la fuente de agua que los acompañabaen su travesía por el desierto. De acuerdo con Abarbanel, Moshé se excedió en el instructivo que les dio a los exploradores.</p>
<p>En lugar de limitar la orden a la investigación de cuál sería el mejor camino para la conquista, Moshé añadió que investigaran si sus habitantes eran fuertes o débiles y cuál era su número. Aunque el propósito evidente era asegurar una adecuada preparación para la conquista, al mismo tiempo demostraba una falta de confianza total en la promesa de Dios.</p>
<p>Tal vez el error de Moshé consistió en acceder a la petición de enviar a los exploradores: la palabra de Dios debía haber sido suficiente garantía para el pueblo hebreo. Sin tomar en cuenta cuál fue sido la falta real de Moshé, el texto bíblico enseña que para la conquista de la tierra se necesitaba un líder nuevo y un pueblo renovado. Porque está claro que la conquista de la Tierra Prometida fue la tarea más difícil.</p>
<p>Tarea que tendría que ser reproducida en varias oportunidades y que, en nuestros días, se expresa a través del Estado de Israel, todavía tiene la tarea de consolidar su independencia.</p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

		<wfw:commentRss>https://www.pynchasbrener.com/la-dura-reconquista-de-la-libertad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
				<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">868</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Devarim &#8211; Una incursión en la historia religiosa de la humanidad</title>
		<link>https://www.pynchasbrener.com/devarim-una-incursion-en-la-historia-religiosa-de-la-humanidad/</link>
		<comments>https://www.pynchasbrener.com/devarim-una-incursion-en-la-historia-religiosa-de-la-humanidad/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 23 Jul 2015 23:40:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Devarim]]></category>
		<category><![CDATA[Torá]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.pynchasbrener.com/?p=526</guid>

				<description><![CDATA[Deuteronomio I &#8211; III,22 El quinto de los jumashim, que son los libros bíblicos que componen el Pentateuco, se denomina Devarim, Deuteronomio, que quiere decir la segunda ley o la repetición de la ley. En nuestro jumash se reiteran muchas leyes y, notablemente, los Diez Mandamientos. Para nuestros jajamim no existe ningún vocablo superfluo en [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<a href="https://www.pynchasbrener.com/devarim-una-incursion-en-la-historia-religiosa-de-la-humanidad/"></a><p class="p1"><b><i></i></b><span class="s1"><b> Deuteronomio I &#8211; III,22</b></span></p>
<p class="p3"><span class="s1">El quinto de los <i>jumashim</i>, que son los libros bíblicos que componen el Pentateuco, se denomina <i>Devarim</i>, Deuteronomio, que quiere decir la segunda ley o la repetición de la ley. En nuestro <i>jumash</i> se reiteran muchas leyes y, notablemente, los Diez Mandamientos. Para nuestros <i>jajamim</i> no existe ningún vocablo superfluo en el texto sagrado, y por lo tanto, buscan y encuentran nuevas enseñanzas en lo que parece ser una repetición.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"><i> Devarim</i> recoge los discursos de <i>Moshé</i> en los últimos días de su vida. El primer discurso consiste en un resumen de los viajes de nuestros antepasados por el desierto, con especial énfasis en algunos acontecimientos resaltantes, tales como el episodio de los <i>meraglim</i>, que son los espías que fueron enviados para investigar la tierra prometida. El propósito aparente de volver a relatar las diversas experiencias en el desierto, es el de subrayar la omnipresente Providencia Divina, que protegió al pueblo judío durante todo el trayecto.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"> Una gran parte de este <i>jumash Devarim</i>, está dedicado al segundo discurso de <i>Moshé</i> que incluye, como ya mencionamos, los <i>Aséret Hadibrot</i>, que son Los Diez Mandamientos. También se detallan una serie de <i>mitzvot</i> adicionales sobre los alimentos permitidos y los prohibidos, las diversas festividades, la obligación del diezmo, la selección de los jueces y otras leyes. Antes de dar comienzo al tercer discurso de <i>Moshé</i>, se hace una digresión para alertar al pueblo acerca de las bendiciones y de las maldiciones que recibirán, respectivamente, según se cumpla o se desobedezca<span class="Apple-converted-space">  </span>la ley.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"> El tercer discurso de <i>Moshé</i>, que también contiene párrafos escritos en forma de poesía, insiste en la necesidad de una lealtad inequívoca al Creador y la instrucción de leer el libro <i>Devarim,</i> (según algunos, únicamente ciertos capítulos de este <i>jumash</i>) públicamente, cada siete años en una ceremonia que se denomina <i>Hakhel</i>. El canto de <i>Moshé (Haazinu)</i>, la bendición de <i>Moshé (Vezot Haberajá</i>), el nombramiento de<i> Yehoshua</i> como el sucesor en el liderazgo del pueblo y algunos detalles de la muerte de <i>Moshé</i>, nos conducen a la conclusión de la <i>Torá</i>.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"> La lectura cuidadosa de nuestro texto, revela que ciertos grupos de leyes fueron omitidos en <i>Devarim</i>. El padre de <i>Rambán</i> nos alerta sobre el hecho de que las normas que rigen a los <i>kohanim</i> y a los <i>korbanot</i>, que son los sacrificios, no están mencionadas en nuestros capítulos. Esto se explica por el hecho de que se considera que los sacerdotes son muy celosos en el cumplimiento de sus labores y no necesitan la repetición de las instrucciones. En cambio, en numerosas oportunidades se le reitera al pueblo la exhortación de no caer en el culto de la idolatría. Era menester recordarle insistentemente, a nuestros antepasados, acerca del peligro de comportarse igual que todos los pueblos, <i>kejol</i> <i>hagoyim</i>, especialmente, al comienzo del período de la conquista de la Tierra Prometida. Dado que los habitantes de <i>Canaán</i> eran idólatras, fue importante advertirles a los hebreos que no imitasen ese culto. A pesar de lo cual, la práctica de la idolatría constituye el problema espiritual nacional primordial durante los siglos del primer <i>Beit HaMikdash</i>.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"> La oposición a todo tipo de idolatría se debe a que la <i>Torá</i> enseña fundamentalmente una idea totalmente opuesta: el monoteísmo. <i>Adín Steinzaltz</i>, un pensador moderno y gran erudito del misticismo y del <i>Talmud</i>, nos hace recordar que la formulación monoteísta de <i>Avraham</i>, y que es, como anotamos, la noción cardinal de la <i>Torá</i>, no constituye una idea revolucionaria. Esta perspectiva de <i>Steinsaltz</i> con referencia al desarrollo intelectual de la humanidad está basada en el hecho de que en un principio, el ser humano afirma la existencia de un solo Dios. Esa era, después de todo, la realidad del hombre en <i>Gan Eden</i>, que es el Jardín de Edén. En <i>Bereshit</i> leemos acerca de los encuentros frecuentes y diálogos entre el hombre primitivo y el Creador.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"><i> Steinsaltz </i>opina, que no obstante el encuentro constante del ser humano con la divinidad, la noción monoteísta de la antigüedad es primaria y primitiva. La idolatría constituye desde este prisma, estrecho un avance intelectual para nuestra especie, porque se asocia a diferentes fenómenos naturales que comienzan a identificarse con alguna deidad en particular. El hombre toma conciencia de lo que ocurre a su alrededor, aunque esto lo lleva a conclusiones erróneas con referencia a la deidad. La enseñanza monoteísta de <i>Avraham</i> no es novedosa en su naturaleza, sino que constituye un caso del redescubrimiento de una verdad conocida.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"><i> Devarim</i> también nos presenta algunas leyes que son novedosas. Leemos acerca del divorcio; sobre la obligación de <i>yibum</i>, que consiste en casarse con la viuda de un hermano que no tenga hijos y otras normas. Aunque nos encontramos con estas leyes por primera vez en <i>Devarim</i>, entendemos que todas las <i>mitzvot</i> fueron promulgadas en el Monte Sinaí o en el <i>Mishkán</i>, que es el tabernáculo, durante el primer año después del éxodo de Egipto.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"><i> Abarbanel</i> plantea la interrogante de si podemos considerar estos discursos de <i>Moshé</i> como parte íntegra de la palabra auténtica de Dios. Según el <i>Talmud</i>, por ejemplo, la división del <i>Tanaj</i>, que son las escrituras sagradas o Biblia, señala al mismo tiempo una jerarquía con respecto a la relativa <i>kedushá</i>, la santidad, de cada una de las partes. <i>Ketuvim</i>, que es la tercera porción del <i>Tanaj</i>, posee un grado inferior de <i>kedushá</i> a la segunda parte denominada <i>Neviim</i>. La <i>Torá</i> es la que posee el grado supremo de <i>kedushá</i>, hecho que implica que cada palabra de su texto fue dictada por el Creador. <i>Abarbanel</i> sostiene, por ejemplo, que no todos los discursos de <i>Moshé</i> fueron incluidos en nuestro texto. Dios escogió únicamente los que tienen trascendencia, otorgándoles santidad al incorporarlos a la <i>Torá</i>. La <i>Torá</i> no recoge ni se hace eco tampoco de todos los hechos ocurridos en los albores de nuestra Historia. La <i>Torá</i> es una edición Divina y selectiva de los acontecimientos considerados por El como aleccionadores, que contiene un conjunto de <i>mitzvot</i> que son indispensables para el desarrollo emocional y espiritual del ser humano y para hacer posible la convivencia con sus semejantes.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"> Las últimas frases de <i>Devarim</i> hablan de lo sucedido después de la muerte de <i>Moshé</i>. ¿Pudo <i>Moshé</i> ser el autor de estas líneas? El <i>Talmud</i> considera esto en <i>Bavá Batrá</i>. Según <i>Rabí Yehudá</i> los últimos seis versículos de la <i>Torá</i> fueron escritos por <i>Yehoshua</i>. <i>Rabí Shimón </i>argumenta: ¿cómo es posible considerar la incompleta escritura en una <i>Torá</i>? Por lo tanto sostiene que la <i>Torá</i> fue dictada en su totalidad por Dios y que <i>Moshé</i> escribió lo que escuchó de la divinidad. Pero, prosigue, durante los últimos seis versículos, <i>Moshé</i> derramaba lágrimas mientras escribía los sucesos acerca de su propia muerte. <i>Ibn Ezra</i> y otros comentaristas sostienen que los últimos doce versículos fueron escritos por <i>Yehoshua</i>.</span></p>
<p class="p3"><span class="s1"> Hay quienes opinan que <i>Moshé</i> escribió el texto sagrado con tinta, mientras que los últimos renglones de la <i>Torá</i> fueron escritos con lágrimas. Esta opinión nos lleva a la reflexión que una gran parte de nuestra historia (en el largo período de la diáspora, nuestra historia consiste de nuestras reacciones a las iniciativas o acciones ajenas) fue escrita con dolor y con<span class="Apple-converted-space">  </span>sufrimiento, con gemidos y con lágrimas. Los diecinueve siglos del último <i>galut</i>, que es la diáspora, consiste en el relato de llantos y sufrimientos. (El gran historiador <i>Salo Baron</i> opina que es necesaria una revisión de esta concepción que denomina “La historia lacrimosa del pueblo judío”. <i>Baron </i>alude a las diferentes épocas de vitalidad, de productividad y de auto gobierno en diversas comunidades judías). <i>Medinat Israel</i> nos ofrece en la actualidad de vivir, de realizarnos y de hacer historia con aportes culturales, intelectuales y espirituales, con más tinta y menos lágrimas.</span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>]]></content:encoded>
			

		<wfw:commentRss>https://www.pynchasbrener.com/devarim-una-incursion-en-la-historia-religiosa-de-la-humanidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
				<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">526</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>