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	<title>Rabino Pynchas BrenerYitró &#8211; Rabino Pynchas Brener</title>
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	<description>Conectándote al Judaismo</description>
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		<title>EL NUDO INDISOLUBLE: MORAL Y RELIGIÓN</title>
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		<pubDate>Wed, 03 Feb 2021 22:16:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Yitró]]></category>
		<category><![CDATA[YITRO]]></category>
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				<description><![CDATA[YITRÓ Éxodo XVIII &#8211; XX Los últimos versículos de lecturas anteriores de la Torá relatan algunos de los pormenores del enfrentamiento bélico entre los hebreos y los amalekitas. Yehoshúa es elegido para dirigir el combate. Moshé, su hermano Aharón y su sobrino Jur escalan un montículo desde el cual presencian la batalla. Dice el texto, [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<a href="https://www.pynchasbrener.com/el-nudo-indisoluble-moral-y-religion-3/"></a>
<p>YITRÓ</p>



<p>Éxodo XVIII &#8211; XX</p>



<p>Los últimos versículos de lecturas anteriores de la <em>Torá</em> relatan algunos de los pormenores del enfrentamiento bélico entre los hebreos y los <em>amalekitas</em>. <em>Yehoshúa</em> es elegido para dirigir el combate. <em>Moshé</em>, su hermano <em>Aharón</em> y su sobrino <em>Jur</em> escalan un montículo desde el cual presencian la batalla. Dice el texto, “y cuando <em>Moshé</em> levantaba su brazo, <em>Israel</em> era victorioso; y cuando lo bajaba, <em>Amalek </em>era el victorioso”. Comenta el <em>Talmud</em>: ¿acaso los brazos de <em>Moshé</em> pueden decidir una victoria? La enseñanza es, según el <em>Talmud</em>, que cuando el pueblo tiene su vista hacia arriba, hacia lo celestial y lo trascendental, mejor dicho, cuando el pueblo está consciente de su responsabilidad con la tradición y con las <em>mitsvot</em>, entonces es victorioso.&nbsp;</p>



<p>Pero cuando se preocupa de lo mundano e inmediato y olvida el <em>brit</em>, que es el pacto que cerró con el Creador, entonces sus enemigos son los victoriosos. <em>Amalek</em>, desde aquel momento en adelante, se convierte en el prototipo del enemigo gratuito del pueblo judío. Siglos más tarde se identificará a <em>Hamán</em>, el villano del Libro de <em>Ester</em>, como un descendiente de <em>Amalek</em>. La historia de la humanidad dará testimonio de que <em>Amalek</em> estuvo presente en cada generación. Salimos victoriosos de algunos de los encuentros. Ganamos algunas batallas. Pero aun con el establecimiento de <em>Medinat Israel</em>, la guerra continúa. <em>Amalek</em> no descansa y por tanto debemos mantenernos alerta en todo momento.</p>



<p><em>Yitró</em>, el suegro de <em>Moshé</em> que presta su nombre a nuestra lectura semanal escucha el eco de las hazañas de su yerno y se dirige al desierto para encontrarse con el pueblo hebreo. Lo acompañan su hija <em>Tsiporá</em>, la esposa de <em>Moshé</em>, con sus dos hijos, <em>Gershom </em>y <em>Eliézer</em>. Estos dos hijos desaparecen rápidamente del texto bíblico. No desempeñan ningún rol en la historia del pueblo. Aprendemos tal vez que la condición de líder no es hereditaria. Hay que obtenerlo por mérito propio. Los personajes claves de la historia tienden a descuidar a sus hijos, porque todas sus iniciativas y preocupaciones están dirigidas y centradas en las metas trascendentales que se trazan.</p>



<p><em>Vayíjad Yitró, Yitró</em> se alegra al escuchar el relato de las hazañas de su yerno <em>Moshé</em> y por las bondades de Dios con el pueblo judío al sacarlo de la esclavitud. A pesar de que el aparente sentido de nuestro texto es que <em>Yitró </em>se alegró con la noticia del éxodo de nuestros antepasados de Egipto, nuestros <em>jajamim</em> sugieren que su alegría no fue completa. Se vio opacada por la muerte de los egipcios en las aguas del Mar Rojo.&nbsp;</p>



<p>En cierta forma, nuestra tradición también se hace eco de este hecho al señalar que Dios no permitió que se cante el <em>Halel </em>completo en los últimos seis días de <em>Pésaj </em>cuando “lo hecho por sus manos”, que era una referencia a los egipcios, que igualmente habían sido creados por El, se ahogaban en aquel momento. ¿Por qué consideran nuestros <em>jajamim</em> que la alegría de <em>Yitró </em>no era completa, cuando el texto bíblico no hace alusión a esto? Tal vez, en opinión de nuestros <em>jajamim</em> es muy difícil alegrarse a cabalidad con el éxito del prójimo.&nbsp;</p>



<p>En nuestra vida cotidiana podemos constatar que la identificación total con la felicidad y la buenaventura de otra persona está limitada a la madre, al padre, a la esposa, o a un amigo extraordinario. El mejor alumno de la clase no es necesariamente el más popular. La envidia suele aparecer cuando estamos en presencia de la buena fortuna de otro.</p>



<p><em>Yitró </em>reconoce que su yerno <em>Moshé</em> dedica enormes energías a la enseñanza, a responder a las interrogantes del pueblo y al ejercicio de la justicia. <em>Yitró </em>le sugiere a <em>Moshé</em> que seleccione un grupo de personas poseedoras de ciertos atributos que puedan asistirle en sus tareas. ¿Cuáles eran estas cualidades?&nbsp;</p>



<p>Las personas escogidas tenían que ser <em>anshei jáyil</em>, “guerreros fuertes”, las que según el comentarista <em>Rashí</em>, tenían que ser personas económicamente independientes para que sus fallas, no se vieran comprometidos por ninguna presión material. La segunda cualidad requerida es <em>yirei Elohim</em>, “temerosos de Dios”, porque en la tradición judía, aunque la noción de “no robar” tiene un gran sentido social, ésta representa al mismo tiempo un imperativo religioso. El siguiente requisito es que sean <em>anshei emet</em>, “gente que dice la verdad”. <em>Rashí</em> comenta que al ser ellos responsables y consecuentes con su palabra, se tendría confianza en sus veredictos. La última cualidad mencionada en el texto bíblico es <em>sonei batsa</em>, “detestan el soborno”. Las cualidades citadas servirán de base para escoger a los integrantes del <em>Sanhedrín</em>, la corte de los setenta que servirá, posteriormente, como máxima autoridad religiosa.</p>



<p>Los capítulos XIX y XX del Éxodo contienen el relato de los preparativos al pie del Monte Sinaí y la revelación de la Voluntad Divina contenida en los Diez Mandamientos. El mundo occidental ha reconocido que estos mandamientos sirven de fundamento moral para formar una sociedad. Igualmente, en la tradición judía hay expositores del texto bíblico que encuentran en estos mandamientos, la génesis de todas las otras <em>mitsvot</em> de la <em>Torá</em>. Aparentemente, en la época del <em>Beit HaMikdash</em>, que es el Templo de Jerusalem, la lectura de estos Diez Mandamientos formaba parte de la liturgia de <em>Shemá Israel</em>, “Escucha <em>Israel</em>” que es la afirmación de la existencia de un solo Dios.&nbsp;</p>



<p>Aparecieron entonces los que cuestionaron la legitimidad del texto restante de la <em>Torá</em>. Su argumento se basó en el hecho de que únicamente los Diez Mandamientos habían sido incorporados al ritual. Los <em>jajamim</em> decidieron entonces eliminar la recitación diaria de los Diez Mandamientos para evitar la duda, por inferencia, acerca de la veracidad del resto del texto de la <em>Torá</em>. Sin embargo, hasta el día de hoy, hay quienes recitan, individualmente, los Diez Mandamientos al concluir el servicio religioso de las mañanas.</p>



<p>El primero de los Diez Mandamientos, es en realidad una afirmación, porque reza así, “Yo soy Dios, tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de la servidumbre”. Según <em>Rambam </em>esta afirmación es, al mismo tiempo, un mandamiento, porque asume una fe en la existencia de Dios. Este mandamiento identifica a Dios, como aquel que nos sacó de Egipto.&nbsp;</p>



<p>El texto bíblico pudiera haber optado por identificar a Dios de manera diferente, por ejemplo, como el que creó el universo. Pero en esta eventualidad se hubiera podido concluir que Dios creó el universo para que éste se comportara de acuerdo con ciertas leyes establecidas y luego abandonarlo a su propio destino. En cambio, al señalar que fue Dios quien rescató a nuestros antepasados de la casa de la esclavitud, equivale a afirmar que Dios interviene en la historia.&nbsp;</p>



<p>Dios continúa activamente interesado en el proceso de desarrollo de la humanidad y responde a ciertos hechos. Cuando nuestros antepasados imploraron a Dios que los aliviase del yugo excesivo de la esclavitud, El los escuchó y actuó. En caso contrario, ¿qué sentido tendría rezar, si Dios se abstiene de intervenir en el desarrollo de los sucesos terrenales?</p>



<p>Los Diez Mandamientos fueron grabados sobre dos tablas de piedra. Los primeros cinco hacen referencia a la relación entre el hombre y Dios. Los últimos cinco tienen como objetivo la relación entre los seres humanos. El quinto mandamiento, el que nos encomienda honrar padre y madre, sirve de puente entre los dos grupos, porque nuestros padres son nuestros “creadores”. Cabe preguntar entonces, ¿cuáles son más importantes? ¿Acaso la relación entre el hombre y Dios tiene mayor jerarquía que los que regulan las responsabilidades entre los hombres?&nbsp;</p>



<p>En la concepción judía, cuando uno se abstiene de asesinar a otro ser humano, está cumpliendo también con una instrucción Divina. Así, la <em>mitsvá </em>de “no matarás”, que tiene que ver con la relación con otro ser humano, está ligada al mismo tiempo con el deber hacia Dios, porque fue ese Dios quien lo ordenó. Por tanto, es un error pensar que <em>tefilín</em> y <em>talit, kashrut</em> y <em>Shabat</em> son la suma total del judaísmo. Desde luego, no hay cómo destacar suficientemente la importancia de estos elementos en el marco de la tradición judía. Pero hay que tener siempre presente que <em>bein adam lajaveró</em>, que son las relaciones entre el hombre y su prójimo, son normas religiosas que son indispensables y fundamentales para el bienestar de toda sociedad.</p>



<p>El cuarto mandamiento que promulga el derecho a un día de descanso es revolucionario. Los romanos sostenían que los hombres nacían para ciertos roles. Los patricios para mandar y los plebeyos para trabajar. La noción de un descanso obligatorio era incompatible con la estructura esclavista reinante. La <em>Torá</em> basa esta ley en el descanso de Dios en el acto de la creación. Dios creó el mundo en seis días y en el séptimo, <em>Shabat</em>, descansó, y luego santificó ese día.&nbsp;</p>



<p>De esa manera la Biblia enseña que la noción del día de descanso semanal es una parte integral de la creación del mundo. El <em>Shabat</em> no fue promulgado para un grupo particular. El <em>Shabat</em> va más allá de los límites de la humanidad, porque los animales también deben gozar de ese día de descanso. La conciencia social manifestada por los profetas de esos milenios, y que tienen eco en nuestro quehacer contemporáneo, son resultado directo del espíritu de estos capítulos.</p>



<p><strong>MITSVÁ: ORDENANZA DE LA TORÁ EN ESTA PARASHÁ</strong></p>



<p><strong>CONTIENE 3 <em>MITSVOT</em> POSITIVAS Y 14 PROHIBICIONES</strong></p>



<ol class="wp-block-list"><li>25.Éxodo 20:2 Creer en la existencia de Dios</li><li>26.Éxodo 20:3 No creer en ningún otro dios diferente a Dios</li><li>27.Éxodo 20:4 No hacer ni esculturas ni imágenes (de dioses)</li><li>28.Éxodo 20:5 No postrarse ni servir estas imágenes</li><li>29.Éxodo 20:5 No adorar un ídolo de acuerdo con la forma en que se acostumbra a adorarlo (ni adorarlo de ninguna otra forma)</li><li>30.Éxodo 20:7 No jurar en vano (pronunciando el Nombre del Eterno)</li><li>31.Éxodo 20:8 Verbalmente santificar el <em>Shabat</em></li><li>32.Éxodo 20:10 No hacer ningún trabajo en <em>Shabat</em></li><li>33.Éxodo 20:12 Honrar a padre y madre</li><li>34.Éxodo 20:13 No asesinar una persona inocente</li><li>35.Éxodo 20:14 No cometer adulterio</li><li>36.Éxodo 20:15 No secuestrar un judío</li><li>37.Éxodo 20:16 No dar testimonio falso</li><li>38.Éxodo 20:17 No codiciar lo que pertenece a otro</li><li>39.Éxodo 20:23 No hacer esculturas con forma human, incluso como ornamento</li><li>40.Éxodo 20:25 No construir un altar con piedras labradas</li><li>41.Éxodo 20:26 No subir al altar por gradas (sino por una rampa)</li></ol>
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		<title>EL PUEBLO ELEGIDO PARA RECIBIR LA TORÁ</title>
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		<pubDate>Thu, 24 Jan 2019 14:11:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Yitró]]></category>
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				<description><![CDATA[Parashá YITRÓ. Como suele ser en muchos idiomas, es difícil –y probablemente imposible en nuestro caso– definir o traducir el término Torá. Este vocablo es muy rico y amplio en sus acepciones. Una de las definiciones aceptadas sugiere que la Torá es la razón de ser del judaísmo, lo que distingue al judío por encima de todo. Su contenido moral y [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Parashá YITRÓ</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/el-pueblo-elegido-para-recibir-la-tora/"></a><p class="p1"><span class="s1">Como suele ser en muchos idiomas, es difícil –y probablemente </span><span class="s1">imposible en nuestro caso– definir o traducir el término </span><span class="s1">Torá. Este vocablo es muy rico y amplio en sus acepciones.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Una de las definiciones aceptadas sugiere que la Torá </span><span class="s1">es la razón de ser del judaísmo, lo que distingue al judío por </span><span class="s1">encima de todo. Su contenido moral y ético es la base del </span><span class="s1">mundo occidental, hecho que se hace cada vez más relevante </span><span class="s1">y debe reconocerse con el pasar de los años, al observar la </span><span class="s1">presencia del odio y la codicia, el instinto de destrucción </span><span class="s1">que caracteriza a un sector amplio de la Humanidad. Allí </span><span class="s1">probablemente reside una raíz básica del antisemitismo que </span><span class="s1">no perdona la existencia de la Torá al judío. Porque el judío </span><span class="s1">fue quien introdujo la noción de conciencia y responsabilidad </span><span class="s1">por las acciones. Mientras que Grecia partía desde un </span><span class="s1">prisma de sensualidad, del aprecio visual por la belleza que </span><span class="s1">arropa a la naturaleza, el judaísmo impuso el criterio de lo </span><span class="s1">moral, exigiendo al ser humano una conducta enmarcada </span><span class="s1">en la justicia social, con un profundo sentido de la responsabilidad </span><span class="s1">por la suerte del prójimo, especialmente por el menos </span><span class="s1">afortunado en la sociedad. De tal manera que la Torá debía </span><span class="s1">haber empezado con nuestros capítulos: la entrega de la </span><span class="s1">Torá en el monte Sinaí, porque su contenido es el fundamento </span><span class="s1">sobre el cual descansa la sociedad.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Dov Landau elabora esta idea al señalar que los relatos </span><span class="s1">de Bereshit tienen el propósito de demostrar la falta de preparación </span><span class="s1">de los miembros de otras naciones, su indisposición </span><span class="s1">a regir su conducta por el ideal ético. Un muy conocido </span><span class="s1">Midrash relata que Dios se había dirigido a otras naciones </span><span class="s1">para ofrecerles la Torá, quienes después de indagar acerca de </span><span class="s1">su contenido, se negaron a recibirla. Porque al acogerla tendrían </span><span class="s1">que regir su conducta por sus normas. Una nación se </span><span class="s1">negó, porque la Torá exige “no matarás”, y no podía someterse </span><span class="s1">a una regla que entraba en conflicto con su acostumbrada </span><span class="s1">conducta de obtener sus objetivos a toda costa, incluso </span><span class="s1">a través del asesinato. Un segundo pueblo se abstuvo de recibir </span><span class="s1">la Torá porque allí está escrito “no robarás” y el hurto era </span><span class="s1">un vehículo básico para su supervivencia y desarrollo.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Empezando con Adam y Javá encontramos a personalidades </span><span class="s1">con graves fallas morales. ¿Por qué comieron del fruto </span><span class="s1">prohibido? Porque la serpiente les auguró que luego </span><span class="s1">podrían diferenciar entre el bien y el mal. Serían dioses. La </span><span class="s1">desobediencia se manifestó a través del mordisco del fruto, </span><span class="s1">pero su intención fue retar la soberanía de Dios. Landau </span><span class="s1">reseña una serie de personajes bíblicos que nunca alcanzaron </span><span class="s1">el nivel ético apropiado, nivel que no es negociable. Una </span><span class="s1">persona y su familia fueron salvadas del diluvio, pero lo primero </span><span class="s1">que hizo el anciano Nóaj fue embriagarse, huir de su </span><span class="s1">responsabilidad personal después de la traumática experiencia.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Lot y el rey Avimélej optaron por conductas de moralidad </span><span class="s1">dudosa. Las hijas de Lot lo emborracharon para acostarse </span><span class="s1">con él y procrear. La esposa de Potifar intentó seducir a </span><span class="s1">Yosef. El faraón egipcio esclavizó a los hebreos y ordenó se </span><span class="s1">asesinara a los recién nacidos. Tamar se ofreció como una </span><span class="s1">prostituta a su suegro. Cada uno de estos personajes representa </span><span class="s1">la violación de la norma ética.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¿Por qué se dirigió Dios a Avraham con Lej Lejá, “vete </span><span class="s1">del hogar de tus padres”? Porque encontró en Avraham un </span><span class="s1">hombre que potencialmente podría ser el padre de un pueblo </span><span class="s1">que regirá su acción por la Mitsvá, el instructivo “moral” </span><span class="s1">de la Torá. Según el Midrash, Dios hizo pasar a Avraham por </span><span class="s1">diez diferentes pruebas, situaciones cuyo objetivo era la </span><span class="s1">verificación de la disposición y conducta del patriarca.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La Torá insiste en que Moshé no era perfecto. Cometió </span><span class="s1">un pecado. La naturaleza de ese pecado es motivo de discusión.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Lo seguro es que no era perfecto. Sin embargo, no se le </span><span class="s1">puede subestimar, porque era un ser extraordinario, dispuesto </span><span class="s1">a ofrecer su vida por el pueblo hebreo, hecho que demostró </span><span class="s1">una vez más con la célebre frase: Mejeni na, “Bórrame </span><span class="s1">a mi”, exclamada al percatarse de la disposición Divina </span><span class="s1">de abandonar al pueblo hebreo para escoger a otra nación.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Incluso los descendientes de los patriarcas fueron seleccionados </span><span class="s1">individualmente, porque muchos de ellos mostraron </span><span class="s1">fallas básicas en su carácter. Eso no quiere decir que eran </span><span class="s1">perfectos los que fueron escogidos para transmitir el ideal </span><span class="s1">monoteísta a las futuras generaciones. La diferencia está en </span><span class="s1">su disposición a hacer enmiendas, a la Teshuvá, a la reconsideración </span><span class="s1">de sus errores. Con la excepción de Yitsjak, cada </span><span class="s1">uno de ellos, de acuerdo con el relato bíblico, comete errores, </span><span class="s1">experiencias que son aleccionadoras en el proceso de su </span><span class="s1">desarrollo moral.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Rashí comenta que la Torá empieza con Bereshitpara justificar </span><span class="s1">el otorgamiento de la Tierra de Israel al pueblo hebreo. </span><span class="s1">Partiendo del hecho de que Dios es el creador del universo, </span><span class="s1">tiene la potestad de asignar cualquier área del globo terráqueo </span><span class="s1">a quien desee. Y así lo hizo con el pueblo hebreo.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Pero tal vez el recorrido desde Bereshit hasta Yitró es una </span><span class="s1">demostración de las cualidades especiales de los antepasados </span><span class="s1">de los hebreos, cuando son comparados con los otros actores.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">El pueblo hebreo recibió la Torá en el monte Sinaí porque, </span><span class="s1">en lugar de cuestionar el contenido del texto sagrado, </span><span class="s1">exclamó “Naasé venishmá”, manifestando su disposición de </span><span class="s1">empezar a actuar dentro de un marco de moralidad y responsabilidad.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Con la continua práctica de la Mitsvá, podría </span><span class="s1">interiorizar la profunda sabiduría contenida en la Torá en su </span><span class="s1">dimensión apropiada.</span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>
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		<title>MERECEDOR DE LA TORÁ</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Jan 2018 19:59:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
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				<description><![CDATA[Yitró. Estos capítulos conducen al evento central de la narrativa: la entrega de la Torá en el monte Sinai. Incluso la esclavitud egipcia y el éxodo triunfal a la conclusión de doscientos diez años de servidumbre sirven de marco para la revelación Divina. Al considerar que la Torá es un documento de un contenido altamente moral, [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Yitró</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/merecedor-de-la-tora/"></a><p>Estos capítulos conducen al evento central de la narrativa: la entrega de la Torá en el monte Sinai. Incluso la esclavitud egipcia y el éxodo triunfal a la conclusión de doscientos diez años de servidumbre sirven de marco para la revelación Divina. Al considerar que la Torá es un documento de un contenido altamente moral, la estadía en Egipto fue un episodio necesario para sensibilizar al hebreo frente al sufrimiento del prójimo. Este evento será mencionado en toda celebración porque el ingrediente moral, la disposición a defender los derechos de las personas que habían sido “olvidadas por la historia” que se manifiesta en la empatía por el dolor ajeno, esta actitud que fue impresa en el espíritu del hebreo por su propio sufrimiento bajo el yugo egipcio, lo preparó para ser el portavoz de la Palabra de Dios.</p>
<p>Desde los primeros episodios del Génesis observamos el proceso de selección que Dios impuso para identificar a las personas dignas de ser los portavoces del mensaje moral, del comportamiento ético que obliga a la solidaridad con el prójimo. ¿Por qué no le entregó Dios la Torá a la primera pareja? De esa manera la Humanidad habría tenido una Carta Magna con las pautas específicas para el comportamiento moral. En realidad, las primeras generaciones fueron<br />
sometidas a diversas pruebas para comprobar si eran aptas para recibir el mensaje Divino, así lo argumenta el profesor Dov Landau.</p>
<p>La desobediencia de Adam probablemente no consistió solamente en el mordisco que le dio al fruto prohibido. La serpiente había seducido a la primera pareja con la noción de que “el día que coman de este (árbol) se abrirán sus ojos y serán como Dios, conocedores del bien y del mal”, a diferencia de la admonición Divina de que la muerte sería la consecuencia de la desobediencia. El atrevimiento de la pareja no constituyó una desobediencia puntual, sino una<br />
rebelión, un desafío a la soberanía de Dios.</p>
<p>Muchos otros personajes bíblicos fueron sometidos a diferentes pruebas para demostrar si eran idóneos para recibir la Ley de Dios. De acuerdo con la Torá, las primeras diez generaciones fueron degenerando hasta los días de Nóaj cuando Dios ordenó el diluvio, evento que servirá para recrear la Humanidad a través de este personaje, que también demostró una gran debilidad moral con su primera acción después del desastre universal: plantó un viñedo para luego embriagarse con su vino. Ya había demostrado que su convicción era débil, porque no había podido atraer a nadie más a su causa. Pese a que trabajó por décadas en la elaboración del arca, ninguna otra persona se dispuso a acompañarlo.</p>
<p>Kayin no pasó el examen porque asesinó a su hermano Hével. Lot prefirió la abundancia material, a pesar de que las ciudades de Sedom y Amorá lo expondrían a un comportamiento amoral. Tamar se disfrazó como una prostituta y la esposa de Potifar estaba dispuesta a entregarse a Yosef, sin tomar en cuenta que ese hecho constituía una traición a la confianza que su esposo depositaba en ella. Avimélej y el faraón quisieron desposar a la mujer de otra persona, y así sucesivamente, cada uno de los personajes que desfila por las páginas de la Torá demuestra grietas en su carácter, fallas profundas de personalidad. El arribo de Avraham señala el comienzo de una nueva etapa para la Humanidad.</p>
<p>Esta vez Dios encontró un personaje que se preocupaba por la suerte de otros, que tenía abiertas las puertas de su hogar para recibir a quien tuviera sed o hambre, que defendió con las armas a su sobrino Lot. Avraham podía ser el padre de una nación merecedora de la Torá.</p>
<p>Incluso tenía que haber una selección posterior en la descendencia de Avraham, porque no todos eran aptos para la tarea. Finalmente, la servidumbre en Egipto sirvió para depurar al pueblo, porque solamente una quinta parte estuvo<br />
dispuesta a seguir a Moshé para salir de Egipto y aventurarse por las arenas del desierto, porque reconocieron que la libertad era uno de los principios fundamentales de la dignidad humana. Las largas décadas de esclavitud sensibilizaron sus espíritus para que en el futuro se convirtieran en protectores de los perseguidos, en defensores del débil.</p>
<p>La base de la Torá es la consideración de los derechos del prójimo, el reconocimiento de que cada ser humano ha sido formado a la imagen y semejanza del mismo Dios. Solamente un pueblo que puede cumplir con Veahavtá lereajá<br />
kamoja, “amar al prójimo como a sí mismo”, puede ser transmisor de los valores morales contenidos en los Diez Mandamientos, ampliados, a su vez, en la Torá.</p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>
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		<title>EL PERSONAJE CUYO NOMBRE ADORNA LOS DIEZ MANDAMIENTOS</title>
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		<comments>https://www.pynchasbrener.com/el-personaje-cuyo-nombre-adorna-los-diez-mandamientos/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 15 Feb 2017 01:00:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pynchas Brener</dc:creator>
				<category><![CDATA[Yitró]]></category>
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				<description><![CDATA[Parashá YITRÓ. Encontramos a Yitró, el sacerdote de Midyán, cuando Moshé ayuda a Tsiporá, su hija, a obtener agua de un pozo en contra de la voluntad de los pastores de la región. Tsiporá lo invita a casa y eventualmente contraen matrimonio. Nacen dos hijos y Moshé, exilado de Egipto por temor a la venganza del faraón, se dedica al trabajo que [&#8230;]]]></description>
					<content:encoded><![CDATA[<p><em id="gnt_postsubtitle" style="color:#770005;font-family:'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif;font-size:1.3em;line-height:1.2em;font-weight:normal;font-style:italic;">Parashá YITRÓ</em></p> <a href="https://www.pynchasbrener.com/el-personaje-cuyo-nombre-adorna-los-diez-mandamientos/"></a><p class="p1"><span class="s1">Encontramos a Yitró, el sacerdote de Midyán, cuando Moshé </span><span class="s1">ayuda a Tsiporá, su hija, a obtener agua de un pozo en </span><span class="s1">contra de la voluntad de los pastores de la región. Tsiporá lo </span><span class="s1">invita a casa y eventualmente contraen matrimonio. Nacen </span><span class="s1">dos hijos y Moshé, exilado de Egipto por temor a la venganza </span><span class="s1">del faraón, se dedica al trabajo que Yitró le encomendó: se </span><span class="s1">convierte en un pastor. Así pasan los siguientes 40 años de </span><span class="s1">tranquilidad pastoral. Será la visión de la zarza ardiente la </span><span class="s1">que produzca un giro fundamental en la vida de este pastor </span><span class="s1">que asume la misión de liberar a sus hermanos hebreos de la </span><span class="s1">esclavitud egipcia.´</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Los siguientes capítulos del libro Shemot describen los </span><span class="s1">detalles de esta misión, las plagas y sus consecuencias y el </span><span class="s1">feliz desenlace: el pueblo hebreo rompe las cadenas de la </span><span class="s1">esclavitud y empieza la tortuosa travesía del desierto, no sin </span><span class="s1">antes hacer una parada trascendental ante el monte Sinaí </span><span class="s1">donde recibe las dos Tablas de la Ley con los Diez Mandamientos </span><span class="s1">grabados sobre piedra. Estos Mandamientos constituyen </span><span class="s1">la base de la estructura moral y ética del hombre </span><span class="s1">civilizado. Las otras dos religiones monoteístas se fundamentan </span><span class="s1">también en su mensaje.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¿Cuál fue el rol de Yitró en esta saga, además de engendrar </span><span class="s1">a la esposa de Moshé? La Torá testimonia que Yitró se </span><span class="s1">dirigió al desierto para encontrarse con su yerno después de </span><span class="s1">haber escuchado el relato del éxodo y los milagros que Dios </span><span class="s1">efectuó para salvar al pueblo hebreo de la furia de los egipcios.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Y no era para menos. Dios había partido las aguas del </span><span class="s1">Mar Rojo para que los hebreos pudieran escapar de sus perseguidores.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Yitró fue al encuentro de Moshé para felicitarlo </span><span class="s1">y aconsejarlo. Al ver que Moshé estaba ocupado constantemente </span><span class="s1">en responder a las interrogantes de cada persona, </span><span class="s1">Yitró le sugirió que conformara un grupo de expertos que lo </span><span class="s1">asistieran en esas labores, de manera que él pudiera concentrarse </span><span class="s1">en atender cuáles deberían ser los pasos a tomar para </span><span class="s1">alcanzar el destino de la gente: su consolidación como un </span><span class="s1">pueblo alrededor de los mandatos de la Torá, las mitsvot y la </span><span class="s1">eventual conquista de la Tierra Prometida.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">No está muy claro cuál fue el destino final de Yitró. De </span><span class="s1">acuerdo con Rambán, por insistencia de Moshé, acompañó </span><span class="s1">al pueblo hebreo de ese momento en adelante. De acuerdo a </span><span class="s1">Sforno, retornó a Midyán, aunque su nombre es mencionado </span><span class="s1">otra vez en los capítulos de Behaalotejá. Esa vez, Yitró </span><span class="s1">dijo reconocer que el Creador está por encima de todas las </span><span class="s1">deidades. Según la tradición judía, sabía lo que decía, porque </span><span class="s1">Yitró era un experto en las diferentes creencias de la época.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Conocía de cerca el panteón de ídolos que el género </span><span class="s1">humano había creado y había estudiado, con lujo de detalles, </span><span class="s1">las características individuales de cada uno de estos cultos.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">De tal manera que cuando afirmó que el único Dios, el </span><span class="s1">que había liberado al pueblo hebreo de las cadenas de la </span><span class="s1">esclavitud egipcia, se encontraba por encima de cualquier </span><span class="s1">deidad, hacía esa aseveración con toda propiedad.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Se puede deducir por lo antedicho que Yitró tenía gran </span><span class="s1">curiosidad intelectual y que sentía un vacío espiritual que no </span><span class="s1">encontraba respuesta en las creencias de su época. Motivado </span><span class="s1">por una inquietud existencial, incansablemente estudió e </span><span class="s1">indagó acerca de las diferentes posibilidades ideadas por el </span><span class="s1">hombre para identificar al destinatario de sus necesidades </span><span class="s1">espirituales. No dejó culto sin examinar. Yitró reconoció </span><span class="s1">que por primera vez había encontrado un Dios que exigía </span><span class="s1">una conducta moral, que no era caprichoso, que no exigía la </span><span class="s1">adoración extravagante de su ser y cuya voluntad podía </span><span class="s1">“comprarse” a través de una ofrenda o algún soborno. Yitró </span><span class="s1">quedó conmovido porque los Diez Mandamientos no </span><span class="s1">incluían el tributo que se debía ofrecer a la deidad, sino que </span><span class="s1">conformaban un conjunto de reglas cuyo propósito era </span><span class="s1">fomentar el bienestar del individuo y la posibilidad de la </span><span class="s1">convivencia con el prójimo. Este Dios, el auténtico Dios, no </span><span class="s1">centraba el interés en sí mismo, sino en el efecto sobre el ser </span><span class="s1">humano que debía aspirar a la perfectibilidad a través del </span><span class="s1">cumplimiento de una serie de normas, cuya base fundamental </span><span class="s1">es la moralidad.</span></p>
<div class="getnoticed-rssad">Prueba</div>
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